😱 TINDER: ¿CÓMO SERÍA SI LO HICIESE EL ESTADO?
Es otra de esas ideas que se me ocurren en la ducha tras _días_ frustrado porque un trámite de la Administración electrónica está mal diseñado o no funciona.
¡El Tinder del Ministerio! 😱
🧵👇 Así sería…
@JaimeObregon Mira @JaimeObregon , y encima los ayuntamientos de la región de Murcia crean los suyos propios, por si acaso no hubiera suficiente. 💶💶💶
https://t.co/0zi7SWYHZl
Estimada secretaria de Estado @mariagv:
Hablando de #derechosdigitales: ¿qué le costaría arreglar el penoso bochorno que está causando @laligagate, para que podamos trabajar?
Por favor, demuéstrenos que además de observatorios y cartas de derechos también pueden resolver Problemas Reales™ de la gente.
Somos miles muy interesados en su respuesta.
@DecathlonEspana Ya que no encuentro referencia a reciclaje posterior a este tan antiguo,mi consulta es sobre el contenedor para la recogida de los cartuchos de gas forclaz que en el punto limpio de mi ciudad no recogen y me han dicho que tiene que ser la tienda que me los vendió.
@MeteoCartagena Buenas noches, podría contactar con vosotros, os he escrito al mail que pone en el perfil pero me ha llegado un mensaje diciendo que no se ha podido entregar el correo.
"Sentarse es el nuevo fumar".
Si te sientas más de 6 horas al día, estás matando tu cuerpo y destruyendo tu salud.
Aquí tienes 4 maneras de ajustar tu espacio de trabajo para revertir los daños de estar sentado:
Estoy recibiendo cientos de mensajes conectándome con la iniciativa de Martín Varsavsky de poner en marcha un «DOGE español»; es decir, una auditoría ciudadana de los contratos públicos.
Aunque no doy abasto a contestar, gracias de corazón por vuestros mensajes y su tono cariñoso, positivo e ilusionante. Al tiempo, descarto participar en la iniciativa de Martín, como siempre he descartado participar en iniciativas de un signo o del contrario. Como últimamente también arrecian los mensajes animándome a implicarme en la política o en los partidos políticos —un movimiento que tampoco contemplo— he creído conveniente compartir esta reflexión explicando mis porqués.
Tal como yo lo siento, los últimos 20 años están siendo de una polarización acelerada. Las redes sociales son un ingrediente primordial de este cóctel, y no digo que ello signifique —a mi entender— que son necesariamente perniciosas.
La polarización es un choque de cosmovisiones. Es un enfrentamiento civil entre las múltiples formas de ver el mundo. La política de las últimas décadas ha catalizado y capitalizado este proceso, sabedora de que los humanos, las personas, construimos una parte de nuestra identidad proyectándola en los valores de un grupo de afines. En otras palabras: somos porque pertenecemos.
En las últimas dos décadas los partidos políticos han aprovechado y acelerado, como digo, esta naturaleza inherentemente humana, prescribiendo cada vez más no ya soluciones concretas a los problemas complejos que como país tenemos en nuestro desarrollo cotidiano sino sistemas morales. Y los medios de comunicación participan con entusiasmo de esta transformación: la política ya no es el arte y la técnica de gestionar lo público. La política ahora es un proveedor de identidades.
Pienso que la afirmación de nuestra identidad individual se asienta en un sentimiento de pertenencia a un grupo. En otras épocas era la religión la encargada de proveer este sistema de valores. Pero el espacio menguante que la religión deja está siendo, de un tiempo a esta parte, ocupado por la política. Y del mismo modo que en otro tiempo el creyente era la contraposición afirmativa del infiel y la virtud era la negación del pecado, la ideologización actual necesita también de un antagonista. «Una de las dos Españas ha de helarte el corazón».
Así es como llegamos al abismo actual de nuestra era, en el que la identidad propia se construye negando la del otro: no es quién eres lo que te define, sino qué odias lo que te construye. El resultado es ensordecedor: es este cenagal de ruido y decadencia que destruye buena parte de la energía constructiva de nuestra sociedad y lastra —o directamente impide— los intentos de avanzar.
Quienes leéis por aquí mis reflexiones y trabajos sabéis que nunca me he inmiscuido en esa reyerta de partidos políticos, siglas y cosmovisiones. Trato de dirigir mis esperanzas a un cambio en la Administración pública, no a un cambio de gobierno. Pienso que tiene más sentido cambiar la cultura que cambiar los gobernantes.
Quizá alguien tenga la tentación de tachar esta actitud mía de equidistancia, ese término de la geometría que ha saltado a la política con una connotación despectiva. Pues permitidme contestar con un poco de sorna que el álgebra y la geometría contemplan también un término con el que yo me identifico mucho más: la ortogonalidad. Y es que así es como entiendo mi personal posición: como ortogonal al plano de la pelea de bandos. Que no tiene puntos en común. Que es ajena. Que es independiente.
Y es que pienso también que somos muchos, muchos más de los que parece, los que estamos hartos de este estruendoso fragor de la batalla cultural, del choque de ideologías, de la propaganda, del proselitismo, de las consignas de un bando o del otro. Los que no queremos vernos atrapados en este choque de formas de entender el mundo. Nuestro país no es así. ¡No somos una sociedad dicotómica! No somos una sociedad dividida. Están intentando dividirnos y enfrentarnos, pero nuestro país no es así.
Podría decir mucho más sobre este tiempo que vivimos y mis razones para abstenerme automáticamente de participar en toda iniciativa, la que sea, si es susceptible de ser utilizada para enfrentarnos unos a otros y dicotomizar los complejos problemas de nuestro tiempo.
Todo mi agradecimiento a quienes seguís por aquí mi humilde camino. Todo mi respeto a Martín y a quienes discrepen de estas personales razones mías. Yo seguiré mi modesta senda intentando contribuir a mi país desde fuera de la pelea ideológica y con las únicas herramientas a mi alcance: la tecnología, la ciencia de datos y la ingeniería entendida como la búsqueda de soluciones eficientes.
Morirse es un lío.
Hice mi árbol genealógico, pero más arriba de un par de generaciones en los archivos públicos solo hay datos glaciares: fecha y lugar de nacimiento, matrimonio y muerte, discretos recortes de prensa y algún pasaje de indiano.
¿Dónde se esconde el oro del acervo? No es en los guarismos y efemérides, sino en los pensamientos que inspiraron, preocuparon o ilusionaron a nuestros ancestros. No es en los datos personales, sino en la personalidad.
Pero la personalidad rara vez se lega.
Rara vez trasciende.
Hace años que escribo un diario personal. Ya son más de 400 páginas colmadas de reflexiones, sentimientos, incertidumbres e ilusiones. Porque no es lo mismo estar vivo que vivir. Y porque es el único espacio de expresión escrita en que puedo regodearme desatado en esta voluptuosidad tan mía de escribir como un talibán del lenguaje, como un muyahidín de las palabras.
Mi diario está cifrado con un par de clave criptográficas. La clave privada está cifrada, a su vez, con una enorme contraseña que solo existe en mi cabeza.
Llamé a la notaría y pregunté cómo incorporar a mi testamento la clave que desbloquea mi diario y algunas viejas fotografías digitales que son importantes para mí. Quería legar mis pensamientos. Mi personalidad. Y un hatillo con criptomonedas.
Para sorpresa de nadie, parece que tal cosa no es posible. O el oficial que me atendió¹ —al menos— no sabía hacerlo. Pregunté entonces si yo podía depositar un sobre lacrado que solo pudiese ser abierto al cabo de unos años de mi fallecimiento. Me explicaron que esto tampoco es posible.
Somos una generación frontera. Por encima de la nuestra, todo es celulosa. Por debajo, todo es silicio. Nuestra generación está digitalizando el mundo. Sin embargo, los ladrillos más fundamentales de nuestro universo siguen siendo seculares: firma ológrafa, papel timbrado, cita previa.
Así que asumo que desaparecerá conmigo mi elaborado diario digital, crónica de mi personal camino. Hay obras, hay cartas, que no necesitan de lector. Y constato que solo lo que publique en vida trascenderá mi muerte.
He renovado mi dominio web por una década, el máximo posible. Y para este año que estrenamos me conjuro —sin dejar de hacerlo aquí— a escribir más en mi sitio web.²
______
¹ Escribo «atender» pero debería decir «despachar», pues en las tres notarías que he pisado últimamente he tenido que plantear mi consulta de pie ante un mostrador, sin ninguna intimidad ni opción de repreguntar.
² Los curiosos pueden buscar las cinco letras de POSSE: «Publish (on your) Own Site, Syndicate Elsewhere».
Porque no llegará a realizarse algo así como lo que propone @JaimeObregon ?? Simplemente porque no interesa políticamente. Gracias Jaime por tu análisis, esperemos a que algún día llegue tu motosierra a entrar en un ente público, jejeje.
Ay, ¡con qué placer hendiría mi motosierra primero en @redpuntoes! 🪚🔥😂
1️⃣ Arrasaría con el mamoneo de los observatorios: el @ONTSI pasaría a ser un cuadro de mando actualizado automáticamente por un bot con los datos del INE, CNMC, Seguridad Social y Eurostat. Y ya.
2️⃣ Coventrizaría la parafernalia actual en torno a los dominios .es. ¡Fuego eugenésico! 🔥 Lo reconstruiría de cero, simplificándolo y desburocratizándolo al máximo.
3️⃣ Externalizaría el departamento de comunicación. 👋 ¡Que lo lleve gente completamente ajena a la Administración y sus vicios! Basta ya de unicornios, flores y blablablá institucional. Comunicación humana y clara.
4️⃣ Raptaría a gente de @CONETIC, @ClusterGaia y @tecnara para definir las ayudas a la digitalización de las pymes. ¡Ellos conocen mejor a sus clientes que un encorbatado en el sillón de un ministerio!
5️⃣ ¡Pondría al fin un puñetero servidor público de whois! Que el actual lleva eones capado por IP. Es tercermundista.
6️⃣ Transparencia: todo lo que pueda ir legalmente a un repositorio de GitHub, para allá que irá. Agendas, convocatorias, informes, contratos, datos… Cuando sabes que te observan, trabajas mejor.
7️⃣ Pediría perdón a todos los agentes digitalizadores del kit digital 🤦. Ni se puede aceptar que los costes de gestión se coman sus márgenes, ni se puede cargar a las microempresas TIC con los riesgos comerciales y financieros de los proyectos.
8️⃣ Reemplazaría a todos los politólogos 👋 y abogados 👋 del Comité de Dirección por profesionales del sector tecnológico y empresarios (que no empresaurios) del sector TIC. ¡Cuanta menos experiencia tengan en la Administración pública, mejor! 🎉
9️⃣ Cortaría la financiación de chiringuitos smart que solo sirven para la propaganda de políticos. Si la línea viene dada de Bruselas, dejaría sin ejecutar los fondos europeos que no tengan un impacto real y tangible en la ciudadanía o el tejido productivo. ¡Es mejor no hacer nada que hacer algo equivocado!
🔟 Salvo por razones estratégicas o de ciberseguridad, todos los desarrollos a medida de servicios públicos digitales pasarían a ser de código abierto y se publicarían en GitHub con licencia libre.
1️⃣1️⃣ Con lo que me ahorraría en el ONTSI, en pifostios smart y en politólogos 😂 refundaría el CTT, ficharía devrels de prestigio y articularía una comunidad española en torno al desarrollo abierto de servicios públicos digitales conforme el punto anterior. Bounties y camisetas para quienes detecten riesgos, errores o aporten fixes.
1️⃣2️⃣ Escucharía a la gente del INCIBE para encontrar cómo maximizar su valor en la detección temprana de riesgos de ciberseguridad en los servicios públicos digitales y atraer especialistas que puedan aportar a esto desde fuera.
1️⃣3️⃣ Prohibiría cualquier documento interno de más de diez páginas. Que ni tú eres Pérez Galdós ni yo Sánchez-Dragó. Ve al grano.
1️⃣4️⃣ Ondearía en el balcón del edificio una bandera con dos tibias cruzadas y una calavera. 🏴☠️
…y no sigo, que me estoy excitando. 🤓🔥
ÚLTIMA HORA ⚠️
@AEMET_Murcia establece alerta amarilla 🟡 por lluvia ☔️ y tormenta ⚡️ para MAÑANA DOMINGO
⏰ vigente de 6 a 14 horas
☔️ hasta 15 mm en 1 hora
@mariagv@SpainAVSHub@SEtelecoGob@P_Recuperacion Muchas gracias @mariagv a ti y a tu equipo, espero ansioso esos nuevos ✅️ y que entre ellos se encuentre la transparencia y el acceso a los datos, algo de lo que deberiais ser propulsores principales, ademas de necesario tal y como expone tantas veces el gran @JaimeObregon
He tenido la suerte de vivir muchas experiencias a lo largo de mi vida. De ganar premios, de ser feliz, de tener trabajos molones. Y sin duda, lo que más ilusión me genera en la vida es la oportunidad tan espectacular que supone poder educar y criar a mi hijo. Todo lo que leo, lo que aprendo…las carencias que detecto en mi, todo se ha convertido en algo que puedo trabajar para dárselo mejor a él. Qué maravilla!
Buenas gente de @OUIGO_Es me gustaría conocer cuando van a empezar a operar la línea Murcia-Madrid que se anunció para el próximo Mayo y en tal caso cuando podremos reservar billetes.
Vivimos a un par de malas decisiones históricas de una distopía. La comodidad de la sociedad moderna nos sumerge en un espejismo de falsa seguridad donde casi nadie se plantea esto. El equilibrio mundial se puede romper de un día para otro y la mayoría no estarán preparados.
Humanos con trabajos altamente especializados que han olvidado las técnicas que permiten llegar a suplir sus necesidades más básicas. Humanos que lo tuvieron todo desde su nacimiento incapaces de asumir el sufrimiento y la dureza existente fuera de la seguridad de la sociedad actual.
La sociedad del tiktok, del posteruo, del hedonismo constante, del odio al trabajo y de la comodidad del sofá. El armario hasta arriba de ropa, el cochecito nuevo, un par de viajes al año y un chalet a las afueras de una gran ciudad.
No me gusta el sufrimiento humano y yo también disfruto de las bondades de este mundo moderno. Pero me niego a vendarme los ojos ante esa posible nueva realidad que de golpe nos saque de este sueño que estábamos viviendo.
El campo puede ser un hobby pero también una cobertura ante tiempos peores. La preparación física y las técnicas de supervivencia pasarían a ser en esta nueva realidad las habilidades más necesarias. Un terreno para poder cultivar, tener animales y quién sabe, retirarse a él si cae la ley y lo que impera es la fuerza y la violencia.
Los humanos somos increíbles, hemos conseguido grandes logros que nos hacen la vida más fácil. Y aún así, si la distopía llega algún día, tu bisabuelo sería capaz de adaptarse a ella mejor que tú.
Perdonen si me he puesto demasiado preparacionista pero es un tema que me apasiona y sobre el que me gusta reflexionar. Feliz domingo y disfruten de este mundo tan cómodo que ojalá nunca veamos caer.
Que bueno, me parece unos muy buenos consejos para la vida en general, quieras o no invertir dinero, a tener en cuenta cualquier persona de menos de 30 años.
Consejos financieros para menores de 30 (publicado originalmente el 5 de abril de 2021):
El otro día surgió por tuiter una charlilla con un chaval de 18 años que estaba invirtiendo en fondos de gestión pasiva. El amic @NudistaI y yo le comentamos que era una mala idea, y que se daría cuenta con el pasar de los años.
Así que he pensado que podría ser una buena idea dar algunos consejos financieros a menores de 30: Algunos son fruto de experiencias propias que me han ido bien. Otros, experiencias que han tenido un altísimo coste de oportunidad y que, si volviera atrás, cambiaría.
Así que, nada. Vamos allá.
Invierte en tu psicología
Lo primero es que inviertas en tu psicología, porque es lo más difícil de conseguir. Y te voy a ser sincero: Creo que el 80% de la psicología viene de fábrica. No creo que se pueda entrenar muchísimo. Pero un poco, sí. Supongo. no se
El caso es que si tienes 18 años (o 20 o 25, da igual), deberías trabajar en tu tolerancia a la pérdida y a la frustración. Especialmente si, como tantos, has sido criado en un entorno en el que no ha faltado nada y has conseguido siempre lo que has tenido.
El mercado es cabrón y no te va a devolver la play después de haberte castigado. El mercado no es tu madre.
Sacrifica cosas que te gusten de forma aleatoria. Exponte a riesgos de pérdida. Invita a tomar algo a chavalas que ni por el carajo te van a decir que sí. Date con varas de bambú en las espinillas.
Y, por supuesto, invierte en cosas arriesgadas.
No hace falta que sea mucho (no puede ser mucho siendo joven). La cuestión es que mejores tu capacidad para perder dinero (mientras te expones a la posibilidad de multiplicarlo). Porque, como expliqué en mi niusleta sobre relaciones sanas con el dinero, para llevarte bien con el dinero, tienes que ser capaz de reírte al perderlo.
Además, deberías trabajar tu capacidad de sacrificio. Esto es bueno a tantísimos niveles que es una pena que nuestros padres no nos lo incentiven desde bien pequeñitos. Pero, bueno, ya que no lo hacen ellos, hazlo tú.
A nivel financiero, vive con mucho menos de lo que ganas (puedes hacerlo, porque vives con y de tus padres, casi fundamentalmente). Puedes usar el dinero restante para las inversiones mencionadas antes o para conformar un colchón de seguridad holgado para cuando crezcas.
La cuestión es que seas capaz de sacrificar gasto y bienestar presente.
Por supuesto, mejora tu capacidad de trabajo. Lo mejor para esto es estudiar una ingeniería o emprender. Preferiblemente, lo segundo, porque te permitirá aprender más cosas.
La capacidad de trabajo no es sólo ser capaz de echarle horas al tema, sino hacerlo de forma inteligente y eficiente.
La diferencia entre alguien que no crea valor y alguien que sí es que el primero dedica una hora diaria a una parte X de su trabajo, mientras que el segundo dedica 20 horas fuera de su horario de trabajo para desarrollar un sistema que permite hacer esa parte del trabajo en 5 minutos.
Al cabo de un mes, uno está creando nuevo valor y el otro, no.
Y todo esto va de crear valor. Sea en tu propia empresa o en la de otro.
El siguiente consejo de mejora psicológica es el de ganar en independencia. Independencia a todos los niveles. Aprende a sudar el signaling, haz dinero para poder decir que no, lleva la contraria constantemente para quedarte fuera del rebaño, etc.
La independencia es necesaria en la vida en general, pero esta es una niusleta de consejos financieros. La independencia es fundamental en las finanzas, porque, si no eres independiente (a todos los niveles), no podrás crear nada nuevo ni podrás tener certezas en tus inversiones.
La independencia es necesaria para hacer algo diferente. Y sólo haciendo algo diferente se puede ganar dinero de verdad. Si necesitas aprobación, haz unas oposiciones.
Por último, incentiva tu curiosidad. Ya he dicho en varias ocasiones que, para mí, la creatividad consiste en relacionar inputs. La creatividad es básica para crear cosas que den dinero. Y, por tanto, tener inputs es necesario para crear cosas que den dinero.
La curiosidad te permitirá aumentar el número de inputs que tienes y, después, será cuestión de práctica el trabajar relacionándolos. Pero el primer paso es tener curiosidad e interés por aprender cosas de todo tipo.
Invierte en formación
Después de la psicología, hay que invertir en formación. Si tienes 50 años, invertir en formación probablemente no te vaya a suponer un gran cambio. Pero, si tienes 20 años, sí.
Si tienes 20 años y sólo tienes el bachillerato, aprender a programar en Python supone la diferencia entre cobrar 950€ al mes (con suerte) y cobrar 1500€.
Date cuenta: Invertir, digamos, 200€ en un curso de Python, supone, al cabo de un par de años (o menos), una renta adicional de x2.5 al mes.
La formación es importante, pues.
¿Qué cosas deberías tener en cuenta al formarte? Yo diría que lo siguiente:
Lo primero es que un oficio siempre paga. De hecho, hay una frase por ahí que dice algo así como “una carrera para la época de vacas gordas, un oficio para la de vacas flacas”. Siempre se van a necesitar fontaneros. Biólogos, no está tan claro.
Y fíjate que digo biólogos, no politólogos. Hay carreras serias, útiles a nivel social, difíciles, que nos parecen muy buenas y todo lo que tú quieras, pero que no te van a permitir ganar más que una miseria, y más en época de vacas flacas. Porque no es lo que se necesita.
Un oficio, en cambio, suele tener más demanda (y menos oferta). Y tienes la ventaja de que hay diez mil millones de oficios. Así que es imposible que no haya uno que te interese mínimamente.
Ojo. No es necesario que hagas un grado medio y luego uno superior. La formación para ser un profesional, hoy en día, es perfectamente válida online. Programación, marketing, diseño, y prácticamente cualquier profesión digital se puede aprender por internet.
Otra habilidad que deberías trabajar es la de aprender a rodearte de gente buena. Gente que sepa hacer cosas que tú no, que tenga talentos que tú no, que tenga una psicología que tú no, etc.
La idea de que lo importante no es saber sino tener el teléfono del que sabe.
Deberías ver mis MD de tuiter. Gente muchísimo más talentosa que yo en varios ámbitos a quienes puedo recurrir para que me resuelvan dudas, me echen una mano con algo o, simplemente, me hagan un trabajo puntual para poder avanzar en un proyecto.
Saber apreciar el talento, retenerlo y aprovecharlo es un talento en sí mismo. Trata de mejorarlo.
Otro talento que se puede entrenar y al que poca gente presta atención es el de detectar oportunidades.
Todo emprendedor (sea grande o pequeño) puede decirte que, una vez dio el paso de pensar como un consumidor a pensar como un productor, no pudo dejar de ver oportunidades por todas partes.
Es como ponerte unas gafas diferentes. Te sorprendes de todo lo que pasabas por alto antes.
Y, ligado a lo anterior, también deberías trabajar en comprender qué demanda la gente. Se parece, pero no es exactamente lo mismo.
Deja que te lo cuente así: Tú eres muy bueno escribiendo, pero la gente no demanda tus poesías, la gente demanda reviews de robots de cocina para sus nichos de Amazon.
Es algo que puedes hacer con tu habilidad para escribir, pero, si no eres capaz de ver que eso es lo que la gente demanda, tu habilidad para escribir no te dará dinero.
Debes ser capaz de encontrar aplicaciones con demanda para tus habilidades. Vas a tener que prostituir tus habilidades. Es lo que hay.
Otra opción es ser puro en la pobreza.
Por último, te aconsejo potenciar tus talentos en lugar de intentar mejorar aquello en lo que estás por debajo de la media.
Si te esfuerzas en mejorar en aquello en lo que estás por debajo de la media, vas a tardar X en alcanzar el nivel promedio, por el cual no te van a pagar porque no te diferencias.
Si te esfuerzas en mejorar aquello en lo que eres talentoso, vas a tardar X/2 en alcanzar el TOP 10% y X en alcanzar el TOP 1%. Y ahí sí que te van a pagar, porque perteneces a la élite.
Esto puede parecer contrario a lo que expliqué en la niusleta contra la especialización, pero no lo es.
Primero, porque los talentos de una persona no son sólo uno o dos. La mayoría de las personas tienen varios talentos, y todos ellos se pueden trabajar. No hay por qué elegir sólo uno de ellos.
Y, segundo, porque no mejorar en aquello en lo que estás por debajo de la media no significa que no sepas por dónde suenan las campanas. Con ello, podrás hablar con un mínimo de entendimiento con quien sí sabe, y eso es suficiente.
El punto es estar en el TOP 10% en un par de cosas, en el TOP 1% en una de ellas, y ser capaz de entender conceptos básicos en las demás áreas (para pedir ayuda y que quien sí sepa te entienda).
Como ves, para aprender muchas de las claves que he dado aquí, lo mejor es emprender.
Ojo. No soy de los que creen que emprender sea para todo el mundo. De hecho, las probabilidades están del lado de que tú no estés hecho para emprender.
Pero, no me jodas, tienes 20 años. ¿Qué más da si no estás hecho para emprender? ¿Vas a perder mucho? Si no tienes nada. ¿Qué vas a perder?
Obviamente, no hipoteques la casa de tus padres para tus aventuras. Pero aventúrate.
Lo más probable es que no valgas para ello, pero, por el camino, hayas aprendido mucho en materia de psicología y formación de lo que he mencionado antes. Y, de paso, es bastante probable saques un dinerillo más que decente.
Y, además, tendrás un punto diferenciador en el currículum. Todo ventajas.
Otra cosa es que al cabo de dos o tres años te des cuenta de que el agobio de llevar un negocio no va contigo y prefieras trabajar por cuenta ajena.
Perfecto, está bien. Entrarás al mercado laboral habiendo aprendido muchas cosas que la mayoría de tus competidores desconocerán. Tienes una gran ventaja para obtener trabajos, aportar valor en ellos y crecer profesionalmente.
Y con una ventaja aún mayor: Que sabes lo que no quieres. No es poca cosa.
Pero, vaya, que, con 20 años, aunque sea como método de aprendizaje, deberías emprender.
Y eso nos lleva al siguiente punto.
Invierte en tus proyectos
Algo que le decíamos al chaval de tuiter es que invertir 350€ al mes en fondos pasivos con 18 años es una gilipollez. Y se pueden hacer cuatro números sencillos para verlo:
350€ al mes son 4200€ al año.
Invertidos durante 5 años al 5% en un RoboAdvisor te va a dar un resultado de 29700€, de los cuales 21000€ son capital propio.
Es decir, que, en 5 años, sacrificando 350€ al mes, has ganado 8700€.
Por experiencia puedo decir que, si te dedicas a tus propios negocios, al pasar esos 5 años, no piensas “he ganado 8700€”, sino “he perdido la oportunidad de ganar 30.000€”.
En serio, 350€ al mes en tus propios negocios (online, en mi caso, pero podrían ser offline) dan para obtener un retorno muy superior.
Por lo tanto, el consejo es invertir esos 350€ sobrantes en tus propios emprendimientos (si es que ya has cumplido con los dos apartados anteriores, si no, también podrías dedicar una parte a tu formación).
Tu crecimiento será muy superior. Ya tendrás tiempo de invertir de forma conservadora cuando tengas 30.
Y, además, cuando inviertas de forma conservadora con 30 años, como habrás pasado 10 años ganando buena pasta invirtiendo en tus negocios, lo que generen tus inversiones será muy superior.
Y, ojo, que esto lo digo poniendo como ejemplo el caso de un chaval que con 18 ahorraba 350€ al mes, que no está nada mal. La mayoría de chavales a esa edad, si pueden ahorrar 50€ ya se pueden dar con un canto en los dientes.
Obviamente, con ese nivel de ahorro, es una tontería aún mayor invertir en fondos de inversión.
Yo lo hice y me arrepiento.
Claro que también es verdad que invertí en Cobas y Azvalor. Como pa no arrepentirse.
Anyway: Invierte en tus propios proyectos.
Tienen mayor retorno y, además, mejoran tu formación.
Incluso si al final fracasaran y te fueras a tomar por culo y no ganases ni un duro, al cabo de esos 5 años habrías ganado una experiencia y unos conocimientos brutales, que harán que te paguen mucho más en el empleo que consigas.
Y, así, en vez de ahorrar 350€ podrás ahorrar 1000€, porque, en vez de pagarte 1200, te están pagando 2000€.
Estarás ganando más invirtiendo al 5% esos 1000€ mensuales durante 5 años que si hubieses invertido 350€ mensuales durante 10 años (en serio, ganas más, haz los números).
Y, además, tendrás las ventajas de que: 1. tendrás un mejor curro en el que ganas más, 2. tendrás más valor, así que tendrás más libertad para cambiar de trabajo e imponer condiciones a tus empleadores.
Y eso asumiendo que tus negocios fracasen estrepitosamente, al 100%. Cosa bastante poco probable a poco que tengas dos dedos de frente.
En fin, que emprendas e inviertas en lo que emprendas. Vale la pena.
Invierte en diversión
Por último, invierte en diversión. Tienes 20 años. No es el momento de vivir como un viejo de 60 para ganar cuatro duros.
Invierte en diversión. Viaja, folla, sufre, ama, pártete la cara, sorpréndete, ríe, pasa tiempo con tus amigos, drógate. El tiempo vuela. Y no vuelve.
No digo que sea lo único que hagas. Haz también lo que he mencionado antes. Pero no te olvides de esto.
No hagas caso a los viejos que dicen que el carpe diem es dañino. No tienes forma de saber si lo dicen por resentimiento.
Aprovecha y vive.
Recuerda que ganarás más en el futuro y que en mucho menos tiempo podrás ahorrar más de lo que podrías ahorrar invirtiendo hoy una miseria.
Y, en cambio, con el valor de la diversión sucede el efecto contrario. Con 20 años, 200€ en diversión dan para MUCHA diversión. A los 30 (no me quiero ni imaginar a los 40), 200€ no dan pa na.
O sea, dan pa lo mismo. Pero no dan pa lo mismo.
Esto tú no lo entenderás si tienes 20 años, pero quien lo está leyendo con 30 o 40, lo entiende y está de acuerdo conmigo.
Razón suficiente para hacerme caso.
Consejos financieros para menores de 30 (publicado originalmente el 5 de abril de 2021):
El otro día surgió por tuiter una charlilla con un chaval de 18 años que estaba invirtiendo en fondos de gestión pasiva. El amic @NudistaI y yo le comentamos que era una mala idea, y que se daría cuenta con el pasar de los años.
Así que he pensado que podría ser una buena idea dar algunos consejos financieros a menores de 30: Algunos son fruto de experiencias propias que me han ido bien. Otros, experiencias que han tenido un altísimo coste de oportunidad y que, si volviera atrás, cambiaría.
Así que, nada. Vamos allá.
Invierte en tu psicología
Lo primero es que inviertas en tu psicología, porque es lo más difícil de conseguir. Y te voy a ser sincero: Creo que el 80% de la psicología viene de fábrica. No creo que se pueda entrenar muchísimo. Pero un poco, sí. Supongo. no se
El caso es que si tienes 18 años (o 20 o 25, da igual), deberías trabajar en tu tolerancia a la pérdida y a la frustración. Especialmente si, como tantos, has sido criado en un entorno en el que no ha faltado nada y has conseguido siempre lo que has tenido.
El mercado es cabrón y no te va a devolver la play después de haberte castigado. El mercado no es tu madre.
Sacrifica cosas que te gusten de forma aleatoria. Exponte a riesgos de pérdida. Invita a tomar algo a chavalas que ni por el carajo te van a decir que sí. Date con varas de bambú en las espinillas.
Y, por supuesto, invierte en cosas arriesgadas.
No hace falta que sea mucho (no puede ser mucho siendo joven). La cuestión es que mejores tu capacidad para perder dinero (mientras te expones a la posibilidad de multiplicarlo). Porque, como expliqué en mi niusleta sobre relaciones sanas con el dinero, para llevarte bien con el dinero, tienes que ser capaz de reírte al perderlo.
Además, deberías trabajar tu capacidad de sacrificio. Esto es bueno a tantísimos niveles que es una pena que nuestros padres no nos lo incentiven desde bien pequeñitos. Pero, bueno, ya que no lo hacen ellos, hazlo tú.
A nivel financiero, vive con mucho menos de lo que ganas (puedes hacerlo, porque vives con y de tus padres, casi fundamentalmente). Puedes usar el dinero restante para las inversiones mencionadas antes o para conformar un colchón de seguridad holgado para cuando crezcas.
La cuestión es que seas capaz de sacrificar gasto y bienestar presente.
Por supuesto, mejora tu capacidad de trabajo. Lo mejor para esto es estudiar una ingeniería o emprender. Preferiblemente, lo segundo, porque te permitirá aprender más cosas.
La capacidad de trabajo no es sólo ser capaz de echarle horas al tema, sino hacerlo de forma inteligente y eficiente.
La diferencia entre alguien que no crea valor y alguien que sí es que el primero dedica una hora diaria a una parte X de su trabajo, mientras que el segundo dedica 20 horas fuera de su horario de trabajo para desarrollar un sistema que permite hacer esa parte del trabajo en 5 minutos.
Al cabo de un mes, uno está creando nuevo valor y el otro, no.
Y todo esto va de crear valor. Sea en tu propia empresa o en la de otro.
El siguiente consejo de mejora psicológica es el de ganar en independencia. Independencia a todos los niveles. Aprende a sudar el signaling, haz dinero para poder decir que no, lleva la contraria constantemente para quedarte fuera del rebaño, etc.
La independencia es necesaria en la vida en general, pero esta es una niusleta de consejos financieros. La independencia es fundamental en las finanzas, porque, si no eres independiente (a todos los niveles), no podrás crear nada nuevo ni podrás tener certezas en tus inversiones.
La independencia es necesaria para hacer algo diferente. Y sólo haciendo algo diferente se puede ganar dinero de verdad. Si necesitas aprobación, haz unas oposiciones.
Por último, incentiva tu curiosidad. Ya he dicho en varias ocasiones que, para mí, la creatividad consiste en relacionar inputs. La creatividad es básica para crear cosas que den dinero. Y, por tanto, tener inputs es necesario para crear cosas que den dinero.
La curiosidad te permitirá aumentar el número de inputs que tienes y, después, será cuestión de práctica el trabajar relacionándolos. Pero el primer paso es tener curiosidad e interés por aprender cosas de todo tipo.
Invierte en formación
Después de la psicología, hay que invertir en formación. Si tienes 50 años, invertir en formación probablemente no te vaya a suponer un gran cambio. Pero, si tienes 20 años, sí.
Si tienes 20 años y sólo tienes el bachillerato, aprender a programar en Python supone la diferencia entre cobrar 950€ al mes (con suerte) y cobrar 1500€.
Date cuenta: Invertir, digamos, 200€ en un curso de Python, supone, al cabo de un par de años (o menos), una renta adicional de x2.5 al mes.
La formación es importante, pues.
¿Qué cosas deberías tener en cuenta al formarte? Yo diría que lo siguiente:
Lo primero es que un oficio siempre paga. De hecho, hay una frase por ahí que dice algo así como “una carrera para la época de vacas gordas, un oficio para la de vacas flacas”. Siempre se van a necesitar fontaneros. Biólogos, no está tan claro.
Y fíjate que digo biólogos, no politólogos. Hay carreras serias, útiles a nivel social, difíciles, que nos parecen muy buenas y todo lo que tú quieras, pero que no te van a permitir ganar más que una miseria, y más en época de vacas flacas. Porque no es lo que se necesita.
Un oficio, en cambio, suele tener más demanda (y menos oferta). Y tienes la ventaja de que hay diez mil millones de oficios. Así que es imposible que no haya uno que te interese mínimamente.
Ojo. No es necesario que hagas un grado medio y luego uno superior. La formación para ser un profesional, hoy en día, es perfectamente válida online. Programación, marketing, diseño, y prácticamente cualquier profesión digital se puede aprender por internet.
Otra habilidad que deberías trabajar es la de aprender a rodearte de gente buena. Gente que sepa hacer cosas que tú no, que tenga talentos que tú no, que tenga una psicología que tú no, etc.
La idea de que lo importante no es saber sino tener el teléfono del que sabe.
Deberías ver mis MD de tuiter. Gente muchísimo más talentosa que yo en varios ámbitos a quienes puedo recurrir para que me resuelvan dudas, me echen una mano con algo o, simplemente, me hagan un trabajo puntual para poder avanzar en un proyecto.
Saber apreciar el talento, retenerlo y aprovecharlo es un talento en sí mismo. Trata de mejorarlo.
Otro talento que se puede entrenar y al que poca gente presta atención es el de detectar oportunidades.
Todo emprendedor (sea grande o pequeño) puede decirte que, una vez dio el paso de pensar como un consumidor a pensar como un productor, no pudo dejar de ver oportunidades por todas partes.
Es como ponerte unas gafas diferentes. Te sorprendes de todo lo que pasabas por alto antes.
Y, ligado a lo anterior, también deberías trabajar en comprender qué demanda la gente. Se parece, pero no es exactamente lo mismo.
Deja que te lo cuente así: Tú eres muy bueno escribiendo, pero la gente no demanda tus poesías, la gente demanda reviews de robots de cocina para sus nichos de Amazon.
Es algo que puedes hacer con tu habilidad para escribir, pero, si no eres capaz de ver que eso es lo que la gente demanda, tu habilidad para escribir no te dará dinero.
Debes ser capaz de encontrar aplicaciones con demanda para tus habilidades. Vas a tener que prostituir tus habilidades. Es lo que hay.
Otra opción es ser puro en la pobreza.
Por último, te aconsejo potenciar tus talentos en lugar de intentar mejorar aquello en lo que estás por debajo de la media.
Si te esfuerzas en mejorar en aquello en lo que estás por debajo de la media, vas a tardar X en alcanzar el nivel promedio, por el cual no te van a pagar porque no te diferencias.
Si te esfuerzas en mejorar aquello en lo que eres talentoso, vas a tardar X/2 en alcanzar el TOP 10% y X en alcanzar el TOP 1%. Y ahí sí que te van a pagar, porque perteneces a la élite.
Esto puede parecer contrario a lo que expliqué en la niusleta contra la especialización, pero no lo es.
Primero, porque los talentos de una persona no son sólo uno o dos. La mayoría de las personas tienen varios talentos, y todos ellos se pueden trabajar. No hay por qué elegir sólo uno de ellos.
Y, segundo, porque no mejorar en aquello en lo que estás por debajo de la media no significa que no sepas por dónde suenan las campanas. Con ello, podrás hablar con un mínimo de entendimiento con quien sí sabe, y eso es suficiente.
El punto es estar en el TOP 10% en un par de cosas, en el TOP 1% en una de ellas, y ser capaz de entender conceptos básicos en las demás áreas (para pedir ayuda y que quien sí sepa te entienda).
Como ves, para aprender muchas de las claves que he dado aquí, lo mejor es emprender.
Ojo. No soy de los que creen que emprender sea para todo el mundo. De hecho, las probabilidades están del lado de que tú no estés hecho para emprender.
Pero, no me jodas, tienes 20 años. ¿Qué más da si no estás hecho para emprender? ¿Vas a perder mucho? Si no tienes nada. ¿Qué vas a perder?
Obviamente, no hipoteques la casa de tus padres para tus aventuras. Pero aventúrate.
Lo más probable es que no valgas para ello, pero, por el camino, hayas aprendido mucho en materia de psicología y formación de lo que he mencionado antes. Y, de paso, es bastante probable saques un dinerillo más que decente.
Y, además, tendrás un punto diferenciador en el currículum. Todo ventajas.
Otra cosa es que al cabo de dos o tres años te des cuenta de que el agobio de llevar un negocio no va contigo y prefieras trabajar por cuenta ajena.
Perfecto, está bien. Entrarás al mercado laboral habiendo aprendido muchas cosas que la mayoría de tus competidores desconocerán. Tienes una gran ventaja para obtener trabajos, aportar valor en ellos y crecer profesionalmente.
Y con una ventaja aún mayor: Que sabes lo que no quieres. No es poca cosa.
Pero, vaya, que, con 20 años, aunque sea como método de aprendizaje, deberías emprender.
Y eso nos lleva al siguiente punto.
Invierte en tus proyectos
Algo que le decíamos al chaval de tuiter es que invertir 350€ al mes en fondos pasivos con 18 años es una gilipollez. Y se pueden hacer cuatro números sencillos para verlo:
350€ al mes son 4200€ al año.
Invertidos durante 5 años al 5% en un RoboAdvisor te va a dar un resultado de 29700€, de los cuales 21000€ son capital propio.
Es decir, que, en 5 años, sacrificando 350€ al mes, has ganado 8700€.
Por experiencia puedo decir que, si te dedicas a tus propios negocios, al pasar esos 5 años, no piensas “he ganado 8700€”, sino “he perdido la oportunidad de ganar 30.000€”.
En serio, 350€ al mes en tus propios negocios (online, en mi caso, pero podrían ser offline) dan para obtener un retorno muy superior.
Por lo tanto, el consejo es invertir esos 350€ sobrantes en tus propios emprendimientos (si es que ya has cumplido con los dos apartados anteriores, si no, también podrías dedicar una parte a tu formación).
Tu crecimiento será muy superior. Ya tendrás tiempo de invertir de forma conservadora cuando tengas 30.
Y, además, cuando inviertas de forma conservadora con 30 años, como habrás pasado 10 años ganando buena pasta invirtiendo en tus negocios, lo que generen tus inversiones será muy superior.
Y, ojo, que esto lo digo poniendo como ejemplo el caso de un chaval que con 18 ahorraba 350€ al mes, que no está nada mal. La mayoría de chavales a esa edad, si pueden ahorrar 50€ ya se pueden dar con un canto en los dientes.
Obviamente, con ese nivel de ahorro, es una tontería aún mayor invertir en fondos de inversión.
Yo lo hice y me arrepiento.
Claro que también es verdad que invertí en Cobas y Azvalor. Como pa no arrepentirse.
Anyway: Invierte en tus propios proyectos.
Tienen mayor retorno y, además, mejoran tu formación.
Incluso si al final fracasaran y te fueras a tomar por culo y no ganases ni un duro, al cabo de esos 5 años habrías ganado una experiencia y unos conocimientos brutales, que harán que te paguen mucho más en el empleo que consigas.
Y, así, en vez de ahorrar 350€ podrás ahorrar 1000€, porque, en vez de pagarte 1200, te están pagando 2000€.
Estarás ganando más invirtiendo al 5% esos 1000€ mensuales durante 5 años que si hubieses invertido 350€ mensuales durante 10 años (en serio, ganas más, haz los números).
Y, además, tendrás las ventajas de que: 1. tendrás un mejor curro en el que ganas más, 2. tendrás más valor, así que tendrás más libertad para cambiar de trabajo e imponer condiciones a tus empleadores.
Y eso asumiendo que tus negocios fracasen estrepitosamente, al 100%. Cosa bastante poco probable a poco que tengas dos dedos de frente.
En fin, que emprendas e inviertas en lo que emprendas. Vale la pena.
Invierte en diversión
Por último, invierte en diversión. Tienes 20 años. No es el momento de vivir como un viejo de 60 para ganar cuatro duros.
Invierte en diversión. Viaja, folla, sufre, ama, pártete la cara, sorpréndete, ríe, pasa tiempo con tus amigos, drógate. El tiempo vuela. Y no vuelve.
No digo que sea lo único que hagas. Haz también lo que he mencionado antes. Pero no te olvides de esto.
No hagas caso a los viejos que dicen que el carpe diem es dañino. No tienes forma de saber si lo dicen por resentimiento.
Aprovecha y vive.
Recuerda que ganarás más en el futuro y que en mucho menos tiempo podrás ahorrar más de lo que podrías ahorrar invirtiendo hoy una miseria.
Y, en cambio, con el valor de la diversión sucede el efecto contrario. Con 20 años, 200€ en diversión dan para MUCHA diversión. A los 30 (no me quiero ni imaginar a los 40), 200€ no dan pa na.
O sea, dan pa lo mismo. Pero no dan pa lo mismo.
Esto tú no lo entenderás si tienes 20 años, pero quien lo está leyendo con 30 o 40, lo entiende y está de acuerdo conmigo.
Razón suficiente para hacerme caso.