Es la posibilidad de realizar un sueño lo que hace la vida interesante. Y vos siempre fuiste un sueño para mi, y no sabes lo interesante que es la vida a tu lado.
No es aquella que resbalaba por mi piel,
que dejaba su perfume en mis brazos
pero se llevaba su cuerpo,
que alquilaba veranos en el ático de mis promesas,
para ver de lejos como era incapaz de cumplirlas.
¿SERÁ ELLA?
No es la misma que se marchó una vez.
Ahora juega al doble o nada,
a rojo o negro,
a cara o cruz.
Ahora no sabe perder ni acepta un empate.
Ha escupido una balanza y ha colocado
la justicia de su parte.
No ignora el pasado pero olvida el presente.
Yo nunca he creído
en los finales felices.
Porque los finales
solamente me los he planteado
con la gente que me importa.
Y con esas personas
solo puede haber un final.
Y no, no puede ser feliz.
De hecho no pueden ser más tristes.