“Los recibiré con flores y banderas”
“No mentiras, ya no los recibiré, acá no entran esos aviones”
“No mentiras, sí los recibiré pero yo los busco en el avión presidencial”.
Que locura.
Nunca me cansaré de repetirlo:
Los políticos, al igual que los pañales, toca cambiarlos lo más pronto posible y por la misma razón.
No importa si son Bukeles, Uribes, Pinochets, Castros, Putines, Gadafis, Petros o Maduros.
Qué extraña dictadura la de Nicolás Maduro en Venezuela.
La gente puede hacer manifestaciones, ir a las urnas a votar libres y en paz. Maria Corina, la mayor opositora, anda en moto invitando a votar. El sistema electoral es tan confiable que el chavismo puede perder.
Ojalá en Colombia pudiéramos confiar así en nuestro sistema electoral.
Gente robando descaradamente aprovechándose de la necesidad de agua en la Guajira, ¡de agua! Además de corrupción política, es un retrato de la corrupción del alma.