Ramonero, crítico de cine, queer, gordo, colecciono figuritas. Escribo en @Pagina12 Director de @AsteriscoFest
El pogo unido jamás será vencido
Punk Flamingo🦩
No entiendo bien por qué pero me puse a cantar Roxana Porchelana, canción inédita de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que hace más de 30 años no escucho ni canto. Mi adolescencia fue gastar esos cassettes piratas. Mi radio mental no lo olvida.
Con la muerte de Willy Crook me puse a escuchar los Redondos y aparecieron Roxana Porchelana y Rock de las abejas, dos canciones que tenía olvidadas, hace más de treinta años no las escuchaba y me di cuenta de que las extrañaba mucho.
No entiendo bien por qué pero me puse a cantar Roxana Porchelana, canción inédita de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que hace más de 30 años no escucho ni canto. Mi adolescencia fue gastar esos cassettes piratas. Mi radio mental no lo olvida.
Mis canciones inéditas favoritas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota son De estos polvos futuros lodos y El regreso de Mao. Dos hits de cassettes piratas.
Creo que los únicos cassettes originales propios que tuve en mi adolescencia fueron tres: uno de GIT (el último, que era el peor), el primero de Los Twist (ese gigante llamado La dicha en movimiento) y Gulp, el primero de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Si habré vuelto de noche de La Plata con los Go Nejo en su nave roja por la autopista vacía cruzando la oscuridad cantando los Redondos. O con @107Faunos recorriendo lugares desconocidos en rutas de otros países con Oktubre al taco. Eso también me acuerdo hoy que mejoró mi vida.
Y en esos tiempos la voz del Indio era el mejor demonio para mi soledad que me decía que ya sufrí cosas mejores que esas.
Hoy lo despedimos millones que hablamos un idioma con las palabras que él nos invento.
RIP
Tenía un walkman que me regaló mi novio a los 17, uno de los primeros cassette que compré era uno pirata de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, con muchas canciones inéditas. Las canciones de los Redondos fueron el idioma español del fin de mi adolescencia.
Me gustan mucho varios discos de los Redondos pero tengo que agradecer al doble Lobo suelto, cordero atado haberme acompañado en mi primer año fuera del secundario en el walkman en 1993, cuando era cadete de una oficina espantosa y eran muchas horas en colas, viajes y caminatas.