Igual el indignometro en este país está roto. Fue una barbaridad lo de flor peña pero que se yo, el jefe de gabinete se afanó todo mientras insultaba a los discapacitados que cobran un pensión una 300 mil pesos y todos siguen con su vida como si nada.
Hay algo mejor todavía: la calle Einstein en CABA viene curvada como el espacio-tiempo y, de repente, se bifurca en dos paralelas simultáneas.
El mejor homenaje posible al creador de la Ley de Relatividad
pasar de dormir todo el día abrazado a una mujer hermosa a escuchar una clase de Durkheim es como pasar de un Camaro a un Fiat Uno.
Me gusta Durkheim igual, así q el Uno tiene centralizado y aire acondicionado al menos