En fin, estaría chido un cursito para morritas en el que nos enseñaran a hacer reparaciones/instalaciones sencillas sin necesidad de un hombre gritón en casa
Ustedes ya lloraron instalando un ventilador de techo porque se dieron cuenta que no son lo suficientemente "mujer todo terreno" para instalarla sola pero los hombres de su casa no pueden hacer algo sin convertirlo en una pelea a gritos?
Quiero vivir contigo y que nuestros sobrinos se refieran a nosotras diciendo "mi tía que vive con su mejor amiga desde hace un buen y andan juntas para todos lados"
En la oficina hoy se vivió un momento digno de novela navideña: dos compañeros intentando convencer a Firu, el perrito de Recursos Humanos, de ponerse un suéter festivo para la foto oficial.
—Firu, por favor… ponete el suéter. Es por el bien de la oficina —le dice la compañera, con toda la paciencia del mundo.
—Ay, pero ¿por qué tengo que ponerme esto? —responde Firu con la mirada—.
—Porque sos el más guapo.
—¡Yo sé que soy el más guapo! —piensa él—. ¡Pero con esto me veo ridículo!
El compañero interviene, negociando como si fuera aumento de salario:
—Firu… hacelo por tu sueldo.
El perrito suspira.
—Dios mío… lo que hay que hacer por unas croquetas.
—Además —agregan—, el jefe quiere la foto para la tarjeta navideña de la oficina. Y vos sos el más fotogénico.
Firu pone su mejor cara dramática:
—Qué maldición ser tan bello. Está bien… háganlo por mis croquetas.
Y así, entre suspiros, miradas de “no se los voy a perdonar nunca” y mucha risa, le colocaron el suéter navideño.
El resultado: una foto preciosa junto al arbolito de la oficina… y un Firu que, aunque no lo admita, se veía espectacular.