Cristiano Ronaldo se encontraba atendiendo a la prensa en la zona mixta del Allianz Arena. De repente, Bruno Fernandes apareció con el trofeo de la Nations League y lo puso en la mesa, justo al lado de su capitán. No le dijo nada a CR7 y tampoco interrumpió a los reporteros. Se marchó directo al autobús. Simplemente quería que CR7 apareciera ante las cámaras con el título que acababan de ganar. Así se ve el respeto, la admiración y el agradecimiento a la máxima leyenda de su país. Qué hermoso gesto. LA MEJOR ASISTENCIA DE LA NOCHE.