Si mi pareja es alguien que piensa demasiado, entonces yo seré alguien que explica demasiado. No tengo problema en calmar su mente, el objetivo es construir confianza, no destruirla.
Qué adictivo es tener tanta atracción hacia tu pareja que siempre querés vivir apegada a él, tocarlo, llenarlo de tus caricias, abrazarlo, morderlo, comerlo a besos, SENTIRLO. Estar tan profundamente atraída por su existencia que todo en él te resulta irresistible.