— Entonces, ponte algo bonito. Tendré preparado la cámara. —
Besó sus labios con dulzura, un beso lento y largo le dió. Su saliva fue compartida, muy lentamente. Se despegó, y las babas de sus labios escurrían aún.
— No usaré los tentáculos no queremos asustar a tu papito.
La menor se atrajo hacia él, de manera instintiva. Su mano diestra apoyada en su pecho ofreciendo una sutil caricia mientras recibía ese azote con un gemido.
“ Hagamoslo... ”
Besó sus labios, dulce y tiernamente. Atrayendo por completo su cuerpo hacia él.
Entonces deberías de invitarlo. — Su mano bajó por el cuello ajeno, recorrió su espalda, y acabó por plantar un azote en el culo. — ¿Quieres grabarle una invitación?
“ Te daré más hijos... ”
Se limitó a observar como su ahora esposo alcanzaba la altura de su vientre, aún plano recibir uno de sus besos. Rio un poco de manera grata.
“ Sí, deberá conocer a su nieto... ”
— El primero de muchos..—
De su bastón, salieron cuatro tentáculos. Los cuales se encargaron de escanear el vientre de la joven mediante palpos.
Osmund, se agachó frente a ella. Y la besó suavemente. — ¿Se lo presentarás a tu padre?
“ Estoy mejor. ”
Expresó con una sonrisa de satisfacción en sus delgados y rosados labios por aquellos mimos dados a sus rubios cabellos. Mano llevó a su libre, apoyándola en la superficie de su vientre.
“ Puedo sentirlo... crecer dentro de mí.. nuestro hijo. 𖹭 ”
un ruido húmedo, la verga abondana a la menor. Chorreando, y algo flácida ya.
— Creo que esto fue todo. — Claro, ella negó su propuesta de matrimonio. Pero en verdad, caerá ante él. Sino es por las buenas, será por las malas. Doble parásito le inyectó.
Claro que sí. Eso deseaba Osmund, ese tono de voz tan suave, tan hermoso. Esas palabras dulces que le piden amor líquido. Y toda esa carga de espeso sentimiento es depósito en el tubo de ensayo que la rubia carga en el vientre. O como le dicen algunos: útero.
En el momento que escucho que la amaba, un sentimiento de calidez invadió su vientre bajo. Un sentimiento de satisfacción, casi instantánea aquellas palabras.
El agarre a su cintura le hizo aumentar ligeramente el ritmo de aquel vaivén, salpicando aquella mezcla de (+)
Alzó el mentón con satisfacción suprema, mientras cierra los ojos y relaja los hombros. Su cuerpo entero, a sus años, gozaba de esa inmensa satisfacción. Cogerse a una virgen, y dejarla llena.
Una vez acabó, se remueve un poquito. Adelante, atrás, a los lados. Se retira, con
Sacó toda su polla, barrosa de flujo, brillante. En ese momento, empujó con fuerza. Violento. Le dejó toda la polla bien enterrada, el glande mimando al cérvix... Y lentamente se removió dentro.
Ashley... — Su voz fue lenta y cargada, bastante deseosa, como sí ese momento quisiera que perduere para siempre. — Te amo... — Sus enormes dedos viejos y arrugados, daban una caricia suave y lenta a la cintura femenina. Le sujetó por ahí, con ambas manos, mientras le no
Ella no da una respuesta verbal ante aquella cuestión, simplemente se limita a obsrvarle mientras muerde su labio inferior y su gordo culo continúa con aquel vaivén.
“ N-No... eso no es verdad... ”
Moldeados se hayan sus adentros al grosor de su erección, los roces entre (+)
dejaba de apreciar ese gordo culo sacudirse. Era tan atractivo, tan bonito.
— ¿Quieres que me corra dentro tuyo otra vez? — Se afianza más en su sostén. — Pídelo... O no podré venirme... — en realidad se está aguantando, solo para hacerla desear.
acariciar la espalda ajena. Masajear suavemente en ciertas zonas, buscando la relajación femenina.
— Desde joven, siempre soñé con una esposa como tú... Cabello rubio y corto, hermoso... Una sonrisa cautivadora, una voz suave...
— ¿No lo crees? — su mano acaricio el cabello de la rubia. Mientras disfruta, y aprecia de como está sigue esos movimientos, adelante y atrás. Tan suave. — Siente como me aprietas.... Pareces hecha a mi medida. — Se mantuvo quieto, la dejó hacer. Más bien, le daba esa ilusión
Su siguiente accionar lo vio con extrañeza, no era propio de él hacer uso de tales palabras además del abrupto cambio de ritmo. Aquel cambio en la dirección en que se mueven sus caderas la sigue manteniendo sensible como agitada a la hija del presidente, quien no contiene (+)
de estar siendo violada. Pero esto ha dejado de ser no concencuado, ahora es ella quien se mueve sola.
— El brillo en tus ojos es tan hermoso... Podría verlo todos los días, mientras llenamos al mundo de mis dulces bebés... —
Los viejos dedos retorcidos se encargaban de
de otra forma no habrías escuchado mis palabras. —
Se hizo para atrás, y la dejo quieta, pero puso una mano sobre el coxis femenino, empujó y bajó, indicando que se mueva. Una orden en silencio.
Me rompes el corazón... — Su voz salía forzada, dado el trabajo.
Se apego a ella, pasó su boca por el odio ajeno, y sus caderas imprimen movimientos lentos y circulares. No busca romperla, sino darle placer, placer y más placer. —
Es que tenemos tanto en común..
“ ¡P-Pero yo no quiero estar con ust—! ”
Ni siquiera pudo terminar de emitir protesta, cuando aquella rápida y profunda embestida la hizo interrumpir su habla para reemplazarla por un gemido de dolor y extasis al embestir su cervix.
Ashley había sido mandada a callar (+)
Ambos buscamos el bien del prójimo, se nota en tus ojos que haría lo que fuera por proteger a quienes están cerca tuyo. — Acaricio su cuello con una mano. — Yo te protegería a tí, como a la mujer que mi vida... — Beso su oreja, suavemente, cálido. —
Disculpa mi brusquedad, pero