me encanta –obviamente no me encanta– como sobrepienso lo de julio y que, con mordidas en el brazo–mías por cierto– imagino que no estuve una semana llorando con mon laferte; imagino que no hablaste con ella y blablabla solo imagino que me amas sin haberme lastimado
la experiencia femenina de que la gente traspase tus límites constantemente y que tu mayor preocupación sea encontrar una forma de comunicarlo sin incomodar a los demás