Era fuerte, era alguien realmente fuerte, pero tantos golpes del destino le hicieron ser frágil y ahora, cada palabra, cada mirada, cada acto le rompe un poco más sin poder evitarlo.
Para hacer un poema
se necesitan emociones, letras, y poeta,
y tal vez, caracolas que soplen al oído rumores de mar, esencia de luna o dolores de amores,
y mejor, una musa bailonga
que haga bailar las palabras...
De todo se sale. Con calma, con un portazo, con lo puesto, sin pensar, con una sonrisa o mil lágrimas, con otro destino o sin billete se vuelta. Pero lo primero es querer salir.
Fingimos estar bien sin estarlo
con lo fácil que es pedir ayuda
y por orgullo no lo hacemos.
A veces solo necesitamos
Un oído que escuche
Una palabra que anime
Una persona que aprecie
Sentir, no solo, que somos importantes
sino que le importamos a alguien.
Tengo que decirlo.
Ir a terapia psicológica me ha ayudado mucho.
Me hubiera encantado asistir desde hace años.
Aunque uno puede aprender algunas cosas por su cuenta, es increíblemente mejor asistir a terapia.
"Quizás el amor sea seguir escribiéndote poemas en todos mis momentos malos a sabiendas de que ni siquiera los leerás".
- Asíntota, Carlos Miguel Cortés.