Creo que la que tiene que pedir disculpas a Yenesi y a todo el colectivo LGTBI es @sarandonga55. Y lo debería hacer en @TuCaraMSuena. Estamos hartos que nos digan cómo tenemos que ser para ser aceptados. Ya sabemos que calladitos no estamos más guapos. #lgtbifobia
Si eres joven y te crees esta milonga, conviene que contrastes la información. En esa etapa de “reconciliación” posterior a la guerra civil, mi abuelo, por ejemplo, se pasó 3 años en prisión, de 1939 a 1942. Recibía una paliza a la semana y una ducha desnudo a base de manguerazos de agua fría en el patio de la cárcel, en el crudo invierno de Valladolid. Mi abuela recogía cada semana una muda ensangrentada y le llevaba una limpia. A pesar de eso, mi abuelo tuvo mucha suerte. Un amigo le salvó del fusilamiento cuando lo llevaban en un camión a las tapias de San Isidro, sin juicio previo ni sentencia. Era lo que llamaban “el paseíllo”. Le salvó que era muy religioso y es lo que ese amigo desveló a los que iban a ejecutarle para que le perdonaran. Le bajaron del camión y le conmutaron la ejecución por cárcel. El era funcionario del @AyuntamientoVLL . Su único crimen fue ser un hombre de izquierdas, aunque nunca tuvo un cargo público, ni se dedicó a la política. Al salir de la cárcel se quedó en la calle. Perdió su condición de funcionario de carrera y tuvo que buscarse las lentejas como pudo, viviendo una vida de miseria y privaciones. Murió en 1968 a los 57 años, cojo de las palizas que recibió y con el cuerpo desecho.
No hubo ninguna reconciliación tras la guerra civil. Solo la imposición de algunos de sus ideas por la fuerza. Son los mismos, los herederos políticos y biológicos de esas atrocidades los que quieren repetir esos años tan “gloriosos”. Conmigo harían lo mismo que hicieron con mi abuelo si pudieran. Basta escuchar sus discursos de odio. Son fascistas y no tienen el menor empeño en disimularlo. Que no te engañen. El fascismo es lo peor que le ha pasado a la humanidad y a España. Por eso con esta gente ni a coger duros.