En su momento me dolió, pero hoy estoy muy agradecido por todo aquello que perdí cuando pensé que ya no habría nada mejor. No tenía idea de todo lo maravilloso que estaba esperando por mí.
Si me preguntan sobre las cosas más lindas de la vida, hablaría de tus ojos, tus ojos cansados con una pizca de pesadumbre, de lo gustoso qué me sentía cuando hablamos pero desgraciadamente duro menos que el arte efímero.