Que privilegio estar cansada por el trabajo que una vez le pediste al universo.
Que privilegio estar abrumada por crecimiento con el que antes soñabas.
Que privilegio ser desafiada por una vida que diseñaste con propósito.
Que privilegio crecido tanto que ya no te conformas con lo que antes solo tolerabas.
-Anónimo
Nada justifica la violencia. Toda mi solidaridad con Miguel Uribe y su familia en este difícil momento. La política no puede cruzar los límites del respeto y la vida.
Me salen las lágrimas viendo esos videos, no más violencia