colmaba de ternura; se mantuvo estable incluso siendo el turno de Roxy. Sus mofletes ganaron color tras recibir tan ansiado ósculo sobre los labios.
"¿Có-cómo que tch?" Pestañeó, confusa y la atrajo a sí. "Te vas a enterar... Ahora sí que no voy a parar, como tú querías." BESOS.
La campeona asintió y su sonrisa se agrandó: en boca de la chica aquellas palabras se le antojaban parte de una melodía igual de agradable que la de aquella vez. Se lo había grabado a fuego.
"Ay..." Murmuró tras una breve risa. Ver sus mejillas impregnadas de carmín la +
"Persona favorita..." Repitió, se había acordado de aquel día, en lo que ella le dijo exactamente lo mismo.
El rubor había ascendido hasta sus orejas ahora.
"No quiero que pares..." Murmuró, perfectamente la podía escuchar. "La abrazó por su cintura, devolviendo los besos »
¿Ah no? Menos mal que tiene solución.
Se detuvo un instante, solamente para contemplar esas mejllas arreboladas y tomar las manos de ella, gentil.
"Darle mimos a mi persona favorita." Rio, gratamente sorprendida por lo confusa que estaba Roxy. "¿Quieres que pare?"
¡Pues no fue suficien—!
"¡G-Gloria! ¿Qué crees que estás haciendo?" Se ha puesto roja, cual Incirenoar al recibir esos besos tan de repente.
Su corazón comenzó a latir con mucha fuerza.
Se sentía rara, prro a su voz comfortable, pues el único cariño que ha recibido fue por parte de su hermano, y que ahora sea ni más ni meno que la Campeona, pues... quería escaparse de la vergüenza que estaba sintiendo ahora mismo.
Aunque, eso estaba dejando caer, que lo que >