Aquel individuo cuya expresión por antonomasia ante cualquier conceptualización/opinión de un asunto es el "debemos", denota que su estrategia matriz, es recurrir constantemente al plural con el único objetivo de diluir su propia responsabilidad.
Absolutamente inútil resulta tratar de discutir una materia con hechos y análisis objetivos, con individuos cuyo único argumento pareciera ser apelar a su "superioridad moral", que no es otra cosa que un vulgar disfraz de ignorancia voluntaria.
Pintar de colores la Regla Fiscal es problemático!
Si bien todos los gobiernos desean gastar más para mostrar resultados inmediatos y suelen justificarlo con buenas intenciones (inversión social, transición verde, etc.), la regla fiscal está diseñada para evitar que el gasto excesivo de hoy descarrile al país en el futuro.
Es crucial cumplirla sin buscar excepciones.
Cuando una política se pelea con la realidad, lo que debes cuestionar es la política, no la realidad.
Es insensato acatar una política a ciegas, a rajatabla, sin consideración al contexto, a sus consecuencias en una situación específica, y al daño, costos o molestias que pueda producir a propios y terceros.
Las políticas, salvo ciertas excepciones, deben ser guías, no mandamientos escritos en piedra. No camisa de fuerza, ni excusa para no pensar, sino decisiones preestablecidas, estándares y guías, codificados por escrito para reducir la discrecionalidad, la varianza y los errores.
Es imposible predecir todas las situaciones e incidencias. Las excepciones, lo que se sale del manual y no cabe en el molde de la política, necesitan evaluarse al margen, aquí y ahora, con base en principios y valores, en vez de tratar de hacerlas encajar en la política a cualquier costo.
No hay sustituto para el sentido común.
Saludos,
Sergio Flores, Presidente
Service Quality Institute Latin America.
No me resulta para nada apreciable el ejercicio del pensamiento que tiende hacia el establecimiento del paraíso terrenal y hacia la construcción de sociedades puras.
La complejidad admirable del pensamiento, es comprender la realidad para luego volverse hacia lo posible.
Hay reformas que tienen elementos positivos pero que no alcanzan a clasificar como buenas reformas.
La propuesta pensional es una de esas.
El congreso deberá trabajar arduamente para corregir las fallas de diseño que impiden que éste sea un buen proyecto de ley.
Mi intervención de ayer en el Senado de la República:
El debate público de una sociedad virtuosa, se cierne sobre las ideas y las cuestiones sistémico-estructurales.
El chismorreo y el excesivo énfasis en las particularidades de la personalidad del individuo, nos retrotrae a los hartazgos tiranos que erosionan la democracia.
La discusión no es entonces un asunto de voluntad o de "corazón".
La cuestión es, si aumentamos en un 23% aprox. El coste del trabajo, ¿El tejido empresarial tan poco productivo y deficitario de capital, puede pagarlo?
Debate interesante y abierto.
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Las buenas intenciones de la #ReformaLaboral resultan indiscutibles.
¿Quién se opondría a un aumento de beneficios al trabajador?
La cuestión real a discutir es la factibilidad de la misma.
3 datos pertinentes para la discusión
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1. Productividad: 19.5 US por hora trabajada comparado con Irlanda (119 US por hora)
2. Informalidad laboral: 6 de cada 10 ocupados (58% aprox.)
3. Composición del empleo: las Mipyme generan el 80%, y representan 99,5% del tejido empresarial
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De ninguna manera resulta factible para una sociedad, que la cuestión política se reduzca a una lista bienintencionada de pretensiones utópicas.
El ejercicio político, ante todo, debe concentrar su arsenal en el arte de lo posible, en la búsqueda de lo realizable.
"Miren qué buena condición sigue teniendo,
qué bien se conserva
en nuestro siglo el odio.
Con qué ligereza vence los grandes obstáculos.
Qué fácil para él, saltar, atrapar."
-Szymborska-
@DaniAlejandroM Todo aquello que sirva para mejorar el juicio respecto a algo, claro que sirve de argumento para sustentar creer o no.
Las respuestas simples no son constructivas.
Hasta tanto el coste de delinquir no sea mayor al beneficio que se obtiene del mismo, no hay solución real alguna.
Los asuntos de paz y seguridad, son ante todo, cuestiones jerárquicas de incentivos. Y la configuración de estos, sólo es materia fáctica de la justicia Ulpiana.