Un resumen: chiflaron a Aimar. Cantaron que Riquelme es más grande que Messi, después le pidieron que se ponga su camiseta, no quiso y se tapó la nariz. Entregaron plaquetas a 3 campeones del mundo y dejaron de garpe a otros 3. Y parece que Riquelme ahora si quiere a Maradona.