ᅠᅠ⠀ ⋮⋮ @loveafooI /
ᅠᅠᅠᅠ es porque... pasó un día de más en casa con su madre. Lo siente, no se volverá a repetir. Su hija lo tiene gobernado al final.
Debía ahora recordar que tiene que (...) traerse sus cosas, tiene que traer varias cosas porque ahora que lo pensaba, mientras hurgaba en su boca se había excedido demasiado, y eso significaba que había dejado que demasiada saliva estuviera en la boca de la menor.
“No tengo >
!
¿No... estaba siendo enfermizamente necesitado? Debe expulsar esos falanges de la cavidad, tosiendo ligeramente por la baba acumulada que debió tragar en algún momento... Ahogándose, tose... Tose hasta que sus ojos se irritan y lagrimean con dificultad. “P–papá...” Vuelve a llamarlo de esa manera angustiante, de una forma que ya no debería hacerlo hasta que ese susodicho apelativo fuera cambio a amante o esposo.
Hasta que ella misma decidiera ser su pequeña esposa y mujer, darle un bebé apropiadamente con la sangre masculina. Un bebé que él pudiera sentir suyo por completo y no la falsa paternidad-— debiendose conformar que otro hombre embarace a la chica y él deber hacerse cargo de los trastos rotos de otro hombre.
“T–tomame... toda la noche...” No que quedaba. Que tampoco era mucho, pronto amanecería, haría aparición el sol y no debía volver al trabajo hasta la próxima noche siguiente. “L–llena todos mis agujeros de tu lefa... Lo deseo tanto... Hazlo, hazlo mientras lo haces grabame, fotografíame para que quede... Constancia lo buena que soy para papá. ♥︎”
El corazón y la mente no se ponen de acuerdo, es su frustración la que estaba mostrando cuando se puso irritable al manosear su cuerpo. En quitarle el bikini hacia abajo de un tirón, exponer su suave concha y dejar los dedos sobre esta.
“¿Quieres ser mi modelo, Hina? ¿Quieres >
Alessandro niega, niega lento con la cabeza. Es su cuerpo finalmente respondiendo a algo de lo que su cabeza no le había permitido. Porque con cada celos, con cada inseguridad de que volviera a casa usada, que estuviera compartiendo lecho con otro hombre mientras él estuviera >
Es... un vulgar, peca de ser más vulgar que ella en estos momentos y eso la dejaba visiblemente vulnerable a sus tratos... a su cercanía que no esperaba que fuera él que comenzará a crear después de días continuos en una negación que se va disipando, demuestra que Alessandro lo quería tanto como ella e inclusive mucho más que la menor que se estremece... Se excita visiblemente y lo sujeta de la muñeca para embarrarle los falanges de la baba fémina, lo deja empapado como él lo estaba haciendo con ella entre las piernas.
Solo trae ese vestido menudo del trabajo, con el bikini dorado debajo. Lo más típico... “N—no... sigas...” Pidió. “P... Pensé que preferías esa vida por encima de tocarme, papá...” Porque eso la haría sentirse sumamente decepcionada, como lo estuvo durante años que prefería a su madre por encima de ella. De su coño depilado y estrecho.
No sabía cómo, pero lo haría, tan sólo tiene que encontrar la manera. Por el momento... tomar a la primogénita de la mujer, como si fuera suya, eso es lo mínimo que se merecía.
“Ahora no me queda nada... Ahora lo único que voy a hacer, es toquetearte hasta que dejes de querer. >
“¿No te gusta? ¿Y qué me hayas hablado con tanta autoridad estas semanas? ¿Eso sí te gusta?”
Un dedo, para que se callara. Un dedo pulgar que metió en su boca relamiendo toda su cobertura de su boca... Sin dejar hueco alguno sin explorar.
Pensar en que podía haber vivido una >
“N—no me gusta el tono que estás usando conmigo...”
Susurro encogida en sí misma, la hacía sentir estúpidamente indefensa. A su vez... mojada, cachonda, estúpida en lo que buscaba todavía una forma de atinarle un golpe y alejarse, nada... No lo consigue pero ahora estaba aplicando una fuerza que le hace soltar una mueca femenina, un jadeo suave—-relamerse la comisura después de una tendida mordida a sí misma.
¿Por qué estaba tan enojado? Pensó que sus amistades se habían encargado de informarle sobre su progenitora, era abiertamente una zorra. Una puta. Muchos conocidos sabían quién era realmente su madre, iba todos los fines de semana y entre semana a pudrirse en boliches y bares, llanamente creyó que él era estúpidamente devoto.
Pero parece que no.
“P–papá... D–duele...” Un efímero jadeo, una tensión femenina que se va extendiendo con los espasmos en su concha. Él estaba haciendo uso de lo que más le gustaba a ella, el dolor.
sentía al posar la mano en el vientre de su madre, era la misma a la que le estaba posando el vientre sólo para provocarle ese mismo dolor del que reniega.
Pero ve en sus ojos, en sus babas, que eso le gusta. Que eso lo desea.
“¿Y qué tiene? ¿Quieres que pare entonces? >
Hina delante, que no hace más que avivar el fuego.
“Ahora, 'hija mía'. Vas a callarte, vas a ser buena chica. Y vas a dejarme seco hasta que acabe este fin de semana. ¿Estamos o no?”
... Por lo pronto, dominante. Autoritario.
Por lo que parece es que se habla mucho por hablar entre ambos, encontrar las cosquillas para desarmar al otro. Y ya sabe cuál es su propia arma; la pone estúpida y tímida si le presenta la posibilidad de tenerla para ella misma. Porque la niña enamorada de Hina debe seguir >
!
“N–no digas tonterías, yo no estaba pensando nada de eso...” Refunfuña en voz bajita, intentando soltarse de esos brazos fuertes que la mantenían apalancada al sofá.
No le gusta.
Es viejo, es desagradable al contacto y puede sentir como los cojines se aplastan. “Quiero un sofá nuevo.” Porque este había venido con el departamento. “No me gusta para follar, me lastima el cuerpo. ¿No ves que ya tengo demasiadas heridas, 𝘥𝘢𝘥𝘢? No me cuidas lo suficiente para decir después que soy la niña que más quieres.” Cambia el tema, es una tontería porque él estaba casado.
Con su madre.
No tendría ya ni la paciencia, ni el tiempo de buscar hacerse cargo del posible bebé. Además... Habla por hablar, no sabe nada de su período, ni mucho menos sabe si sigue siendo una mujer fértil.
sólo no me des... Parloteo innecesario.”
No se sentía tan indefenso, al contrario... Reconocerse a sí mismo que había perdido veinticinco años de su vida en una mujer que decía que lo amaba pero luego se traía hombres a casa lo enfadaba. Lo cabreaba. Y por desgracia, tenía a >