Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.
Llamar “hijos de papi/mami” a personas que tienen padres económicamente responsables y exitosos, no es un insulto, es una expresión máxima de envidia y fúnenme si quieren