A mí lo que sinceramente me parece fascinante es que sea un fenómeno tan imposible de ser globalizado, traducido a otras latitudes. Es nuestro. A nadie más le importa. Todo nuestro. Un tesoro enterrado en el fin del mundo.
Lloran falsas denuncias y se preocupan más porque "no todos los hombres" pero las que aparecen desmembradas en descampados SIEMPRE somos las mujeres. Y siempre es un tipo el que la mató.
Detrás del femicidio de Agostina, al igual que dije sobre otro caso, hay un vacío y una desidia cultural, social, judicial y política que es inexplicable, eterna y dolorosa. Ves como se refieren algunos a una nena de 14 años, con un desprecio hacia la vida ajena que da miedo.
Se enojan con las mujeres cuando desaparecen y aparecen muertas, se enojan cuando desaparecen y aparecen vivas, se enojan con ellas por no confiar en los hombres y ser “feminazis”, se enojan también cuando ellas confían en los hombres. Algunos, simplemente, odian a las mujeres.
Si sos alumno de la universidad pública y no te conmueve en lo más mínimo la marcha del 12 déjame decirte que no tendrías que pisar nunca más esa institución no hay mucho por explicar