“No como entre bebidas” 🍸
Lo que consigue Fernando Trueba en “La niña de tus ojos” es la razón por la que las buenas comedias siempre representan un salto mortal mucho más complejo que el drama.
En 1998, dos comedias como “La niña de tus ojos” y “La vida es bella” se atrevieron a mirar el Holocausto, la Segunda Guerra Mundial y la represión de una manera extraordinaria.
Ese casting y ese guion son oro puro. Trueba y Azcona ya lo habían logrado con “Belle Époque” seis años antes, y valió un Oscar.
Hoy me llamaron la "bienquedada" y, enseguida, me vi vestida de faralaes cantando una copla.
Ante la duda, siempre hay que encomendarse al espíritu de Billy Wilder y Concha Piquer.
perfección