Podría no verte en un año, no coincidir contigo hasta dentro de diez.
Y aún así, te vería y mi corazón seguiría latiendo tan rápido como la primera vez.
“Cuando veas la sombra de un gigante, no te asustes. Fijate dónde está el sol, porque puede ser la sombra que proyecta de un enano”.
—Gustavo Alfaro. Nada más que agregar.