Me he tratado mal, me exigido mucho, me he regañado demasiado y no me ha dado amor... así que dejo esto por aquí para recordarme que todos los días, me tengo que hablar bonito, perdonarme y comprenderme todos los días.
Cada vez que tengo que pagar mis facturas y responsabilidades, doy gracias a Dios por permitirme cumplir un mes más. Se los juro, ese dinero nunca ha faltado. Incluso cuando estoy en cero, Dios siempre me envía la forma de resolverlo. El verdadero agradecimiento es poder cumplir