Me consta que me odian. La envidia os corroe y las anchoas con orin dulce os las metéis por el microcosmos de vuestra estupidez torcaz. Ayer te perdone la vida caraCuero.
La historia de mi depravación es mi amor por los meñiques, minerales y gemas.
Un superhéroe de cartón piedra envuelto en papel higiénico perfumado canta al son de los Bee Gees.
Es decir, papel de lija del núm. 6.
Llamando al P.D.U.
¡Y nunca lo harás!
El amor no reside en nuestra voluntad.
Ni puedo culparte, aunque sea mi destino.
Amarte con fuerza, erróneamente, vanamente todavía.
Chavalada cartoniana de orín,
morcón, Raveli y pollo asado,
mete la cabeza en el potaje de tu orcate y haz el marsupio con Silverado para comerte un Ramen de mortadela chotil.
Así sabrás a qué huele mi prepucio.
¿Qué pesa más? ¿un kilo de pajo o un litro de lomo? ¿De qué color es el cabello blanco de Buitriago? ¿A qué saben los relámpagos? ¿Se? Buff, ¿qué sería de nosotros sin el bocata de cemento? Como dijo Tito Androjino, más vale pesca de bajura que lavativa de agnostura.
28/10/2010
Martes Santo, Martes de chicharrones espaciales,
Martes con sabor a litio y anchoa,
Martes de plegaria y albillo de cerebros.
Cereales cósmicos y butifarras pajilleras,
el mar, tu lomo y mi cama de chinchetas.
Martes de carnaval, Martes sin copular.
04/10/2011