Mis amigas me enseñaron lo primordial de la vida: si el otro está pasando un mal
momento tenes que estar presente, no importa que no te lo pida. Te llevo comida, te miro a los ojos, te abrazo si lo necesitas, lloramos en silencio, pero voy y estoy.
Qué sería yo sin mis amigas probablemente una persona más triste más gris más enojada la amistad te convierte en una persona capaz de disfrutar las alegrías mínimas que el mundo te ofrece
Tardé años en darme cuenta de que uno de los lenguajes del amor más infravalorados es hacer reír a alguien cuando se está tomando la vida demasiado en serio.