El amor de Dios no cambia por tus errores, la biblia dice que 'Dios no puede negarse a sí mismo' (2 Ti 2:13), y que 'Dios es amor' (1 Jn 4:8). Correspondamos honrando ese favor inmerecido, pero comprendamos también que, aunque nosotros fallemos, él siempre permanece fiel.