Es posible que incluso un buen hombre le falle al que confía en él, pero es completamente imposible que Dios le falle al alma que ha confiado en Él.
—Charles Spurgeon.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
—Gálatas 2:20
Buscarás a los que riñen contigo, pero no los hallarás. Serán como nada, como si no existieran, los que te hacen guerra.
Porque Yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu diestra, Que te dice: “No temas, Yo te ayudaré.
— Isaías 41:12-13
En Dios solamente está acallada mi alma; de Él viene mi salvación. Él solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.
— Salmos 62:1-2