El primer mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas. Cuando Él está en el centro, nuestra vida se acomoda; si lo quitamos, todo se tambalea. Pongamos a Dios en el centro para una vida plena y llena de paz. #Fe#Dios
Señor, lléname de Ti hasta que no haya espacio para el vacío. Que Tu presencia sea suficiente en cada área de mi vida. No quiero buscar afuera lo que solo Tú puedes dar. Sé mi todo, mi centro y mi plenitud.
Inquebrantable soy en tu nombre.
Amén.
Caemos en el error de sentirnos dioses, independientes, cuando Dios nos creó para ayudarnos mutuamente. Todo es un don. Él sabe que solo si reconocemos ser sus criaturas, puede darnos lo que anhelamos. #Fe#Humildad