En Tuluá, Paramilitares Abelardistas,
están quemando las casas de los campesinos, a quiénes les fueron adjudicadas tierras por parte del Gobierno.
Éste hecho se suma a la grave situación presentada en Puerto López, y es una clara muestra de lo va a ser éste Gobierno, en materia de Derechos Humanos.
Respetado @lcvelez: la humildad exige reconocer que 13 millones de compatriotas votaron por el proyecto político de Petro y que esta votación se concentra en las regiones con mayor pobreza. Como país debemos reflexionar cómo crecer más rápido la economía y cómo superar más rápido la pobreza. Nos vamos rajando en ambas asignaturas. Construye más la humildad y la empatía que el triunfalismo y la soberbia.
Volveré a votar por Iván Cepeda. Creo en el, un hombre mesurado, conocedor del estado, prestigioso senador, integral, humanista. Votaré nuevamente por quien creo que tiene el concepto social y de justicia. Acompañemos la mejor opción. Cepeda para todos!!
Tremenda noticia que no te contaran en Caracol ni RCN: un codirector del Banco de la Republica dijo que el aumento del salario mínimo ha impulsado la creación de empleo en el país y que los economistas aun siguen sin entender que a mas salario mas empleo
🇦🇷💸#Economía | Argentina cerró 2025 con una deuda externa récord por más de 320 mil millones, la cifra más alta registrada desde que existen mediciones oficiales comparables. Además, durante el gobierno de Javier Milei el endeudamiento externo del país ha continuado creciendo, según datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En contraste, Colombia anunció la cancelación total de sus obligaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras completar pagos por USD 5.000 millones en los últimos tres años. El Banco de la República también confirmó la terminación de la Línea de Crédito Flexible, respaldada por reservas internacionales de USD 65,5 mil millones.
📰Más detalles acá⤵️
https://t.co/AUAHftrxMq
#Voces | A través de una historia publicada en su cuenta de Instagram, el reconocido artista @LokilloFlorez cuestionó las declaraciones del candidato a la Vicepresidencia, Juan Manuel Restrepo (@jrestrp), a quien señaló por una aparente contradicción en su discurso. Según el comediante, aunque Restrepo se definió como “provida” durante una entrevista, también manifestó su respaldo al fracking, una práctica que, a juicio del artista, representa una amenaza para el medio ambiente y para la vida de las futuras generaciones.
“No es necesario mostrarles una foto ni decirles el nombre y apellido de un petardo; ustedes van a verlo dibujado con palabras.”: Héctor Abad Faciolince https://t.co/LRcbpL0r7s
Princesa de la oligarquía, ¿se le olvida que tuve que recortar presupuestos, porque sus amigos todos incluidos algunos liberales, decidieron no aprobar los impuestos a los ricos hundiendo la financiación del estado?. Por eso me obligaron a recortar el presupuesto.
Está es la consecuencia del egoísmo social de los ricos. Listos para decirles héroes a los muchachos pobres que van a la guerra y le quitan el dinero para que no los maten porque priorizan la maximización de sus ganancias codiciosas y mal habidas.
Squifos y vampiras.
Estás pagando Netflix, tienes finde libre y no sabes que ver. Dale un repaso a esta lista de pelis interesantes que quizás no has visto todavía 👇
1- Diamantes en bruto.
Con las deudas amontonándose y los matones pisándole los talones, un deslenguado joyero de Nueva York lo arriesga todo con la esperanza de mantenerse a flote. Y vivo.
"Vertiginosa, pero absorbente y entretenida, una gloriosa película que muestra al mejor Adam Sandler" Rodrigo Perez: The Playlist
Se que muchas veces no tienen tiempo, pero estas 6 series cortas que les dejo para este fin de semana, las van a devorar.
Espero que les gusten y compartan😉. Al hilo👇🏼🧵:
1/6 - Mobland (2025): Siento que se habla poco de esta delicia, y no entiendo por qué… Uff, vaya joya👌❤️
El ajuste del arriendo se hace con base en el IPC,(5.30) no en el aumento del salario mínimo. Nadie les quita el derecho a ser brutos, pero, criaturas, infórmense antes de salir a repetir las tonterías que les susurra Néstor Morales y las mesas de periodismo al oído. No ven que buena parte del periodismo colombiano vive de eso. De mantenerlos a ustedes y a millones más cómodamente instalados en la ignorancia.
Mi hija me pidió que la cambiara de colegio.
Así. Sin lágrimas. Sin enojos. Sin rabia.
Solo se me acercó mientras yo preparaba la cena y dijo despacio:
—“¿Puedo estudiar en otro lugar?”
Le pregunté si había pasado algo.
Me dijo que no.
Le pregunté si no tenía amigas.
Me dijo que no sabía.
Entonces le pregunté si alguien la trataba mal.
Y se quedó callada.
Esa noche no pegué los ojos.
Al día siguiente inventé que tenía que hablar con la directora.
Pero en realidad fui a mirar.
Me quedé en un pasillo y esperé al recreo.
Y ahí la vi.
De pie junto a la verja, con el termo en la mano, mirando al suelo.
Un grupo de niñas pasó y se empujaron entre ellas riéndose.
Un niño le tiró el jugo en la blusa y salió corriendo.
Otra niña le sacó una foto escondida con el celular y la mostró entre risas.
Ella no dijo nada.
Solo apretó los labios.
Como si ya estuviera acostumbrada.
Pero lo que más me dolió no fue eso.
Fue ver que una profesora pasó justo en ese momento.
La miró.
Miró a los otros.
Y siguió caminando como si nada.
Como si mi hija fuera invisible.
Después escribí al colegio.
Les conté lo que ella me había insinuado.
Que en el aula le escondían los cuadernos.
Que en los pasillos le ponían sobrenombres.
Que en el grupo de WhatsApp se burlaban de sus fotos.
Me respondieron con la típica frase:
—“No se preocupe, son cosas de muchachos. Lo estamos manejando.”
Pero no hicieron nada.
Nada.
Esa tarde, al volver a casa, me preguntó bajito:
—“¿Ya lo pensaste?”
Le respondí que sí.
Y que no tenía que volver más a ese colegio.
No preguntó por qué.
Solo dejó su mochila en la esquina y respiró profundo.
Como quien por fin suelta un peso que llevaba cargando sola.
Ahora estudia en otro lugar.
Ni más grande.
Ni más moderno.
Solo más humano.
Donde la miran a los ojos.
Donde la llaman por su nombre.
Y donde no tiene que hacerse pequeña para no ser molestada.
Porque un niño —o una niña— no pide un cambio de colegio por antojo.
Lo pide cuando ya no puede más.
Y lo más desgarrador no es lo que hacen sus compañeros…
sino lo que no hacen los adultos que se supone debían cuidarla.
Y ojalá esto no fuera tan común.
Ojalá no fuera yo una de tantas madres que aprendió demasiado tarde.
Porque hay algo que nunca se olvida:
el día en que tu hija te pide, casi en susurros,
que la saques del único lugar donde debería sentirse protegida.
Historia anónima