Murió mi abuela y el funeral coincidió con el cumpleaños de una amiga. Le dije que no hacía falta que viniera, que todo estaba bien y que apenas conocía a mi abuela. Me contestó: «Ya, pero a ti sí te conozco y quiero estar ahí contigo».
Y ahí entendí muchas cosas.
hoy mi mamá me dijo que “una amiga que se convierte en tu enemiga solo por un malentendido, siempre fue tu enemiga” y me pegó bien feo ese golpe de realidad