@Lemonade_Mice Dejando a un lado su bolso, contempló a las vacas con sus terneras.
Su silencio era contemplativo, pero dedicado, casi pareciendo un ritual cargado de respeto.
@Lemonade_Mice Inspiró con cierta fuerza al escuchar lo cercano que estaban, y sosteniendo su postura asintió.
— Vamos —Dijo sin más y comenzó a marchar solito y decidido hacia el area.
No reparó si le siguió el paso, no al menos hasta que se detuvo cerca del ganado.
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@Lemonade_Mice Pestañeó al ver quien les atendía. Tenia un punto la ratona.
Negó al suspirar prácticamente resignado y prosiguió con seguirle el ritmo.
— ... El ganado, en estas tiempos debería haber crías —Dijo más rapido de lo planeado.
@Lemonade_Mice — Ácido —Corrigió—...Es invasivo, arruina el sabor a todo.
—Me gusta el té verde, es seco y amargo, pero tiene su toque justo —Explicó con un ademán de mano—.. También el capuccino.
Alzaría una ceja tras sus lentes por la exclamación ajena, incluso si coincidía en idea.
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@Lemonade_Mice Ladeo su rostro dandose una imagen de la bebida.
—...No me gusta la limonada —Confesó con tranquilidad—... O lo que tenga limón...—
— Y el té de fresa si es dulce, más caliente, lo prefiero frío —Agregaría al alzar su mentón.
@Lemonade_Mice Ajustaba el bolso colgando sobre su hombro, tratando de seguir el paso inquieto, con disimulo, de la chica a su lado.
La calma del paisaje comenzaba a llenar sus pulmones y el estrés iba bajando.
— ¿Te gustan las fresas? —Preguntó ciertamente curioso, incluso si no la miraba.
←Era bien temprano en la mañana cuando el bus los dejó en su parada.
Se encontraban muy lejos de cualquier edificio o calle, solo se veían puras colinas, cercas, algunos caminos de tierra y grandes charcos de agua... estaban en una granja!
20 años habían pasado... y lo recuerda como si fuera ayer.
Canta para él, aunque duda de cierta manera que sea el él hombre que tanto espero por lo desgastado que se ve.
- 𝓐𝓯𝓻𝓸𝓭𝓲𝓽𝓮 !!! 🪷 -
La diosa habia aparecido en un almeja llena de perlas y petalos cayendo sobre ella de manera majestuosa y completamente hermosa.
Era hipnotica y brillaba por donde la vieras. Su momento realmente brillaba de manera espectacular.
<- Su mirada pasó hacia la mano extendida, observándola brevemente antes de pasar una vez más al rostro sonriente.
Eran limites respetados, y caprichos consentidos.
— Me parece decente —Dijo tras estrechar la mano ajena.
Le parecía más que excelente.
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<-Se le escapo una risilla, no esperaba menos.
-Es parte de tu escencia-
Le extendió la mano.
-Entonces es un trato- asintió con una sonrisa.
-Decidí que no seré tu amiga hasta que tu quieras que así sea- explicó con simpleza.
<- Volvió a asentir, haciendo la anotación mental en su mente.
— Me quejaré igual —Advirtió sin mucha pena, una vez se sintió recuperado.
— Pero aceptaré las papas si no me gusta
<-- Si que llegó a notar Algo diferente en él, lo tomó como bueno cuando hizo tal pregunta.
Conteniendo la emoción solo sacó una suave sonrisa de su rostro.
<- Su expresión se suavizo al comprender las palabras ajenas. Sin poder imaginar que en algún punto, siendo tan diferentes, en algo coincidían.
Enderezó su postura, escuchándola con una atención que no parecía haber tenido nunca antes en su presencia.
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Su mirada pasó de su propio libro, hacia el libro de la chica, a su vez que pasaba su peso de un pie al otro.
Tras unos breves segundos de extraño silencio, terminaría por asentir.
Sentía su garganta cerrada, sin encontrar la respuesta exacta.
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— Porque vienes, y sacas de tu boca palabras motivacionales ¿para qué? ¿te falta compañía? No entiendo tus preguntas, ni entiendo tu necesidad de que "viva"...Vivo para dar, vivo para satisfacer, pero no entiendo lo que quieres..Si te metes en mi vida así, algo debes de querer..
<- Lo confundió la risa y su comentario ¿De que hablaba?
Aún así no pudo cuestionar cuando la chica siguió hablando.
Pestañeó bajo sus lentes, procesando la cantidad de información arrojada por su cabeza.
Era una motivación extraña, un empujón no al deber, sino al ser. Y eso..
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←Su respuesta le sacó una risa, la primera luego de todo ese turbulento mar de emociones, era como un respiro, y ni siquiera por burla, si no por ironía.
-Yo dije eso mismo- ladeó la cabeza.
-Pero hay una diferencia entre vivir y estar vivo, sabes?-
Dio un paso más hacia ella
— ¿O quieres que me suba a una nube, me una a un club de canto?
A cada palabra, dio algún que otro paso más.
— ...Eso es lo que quieres...¿cierto? —