Hay códigos que se respetan y límites que no se cruzan, incluso cuando nadie está mirando. La lealtad, el respeto y los valores se demuestran precisamente cuando tienes la oportunidad de hacer lo contrario y eliges no hacerlo.
Que raro es terminar un vínculo, ahora a quien le cuento que tengo sueño, lo que hice hoy, que en mi casa paso algo, que me iré a bañar, que me duele la cabeza, que hoy me siento cansada o que hoy voy a salir.