Hoy separamos de nuevo nuestros caminos. Hoy de nuevo me llevo en el corazón cada momento vivido en esta maravillosa segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Han sido años inolvidables, un viaje increíble lleno de emociones, títulos y, sobre todo, del orgullo de representar a este escudo.
Gracias al presidente Florentino Pérez, al club, a mis jugadores, a mi staff y, por encima de todo, a esta afición única que siempre me ha hecho sentir como uno de ellos. Lo que hemos conseguido juntos quedará para siempre en la memoria del madridismo, no sólo por los triunfos, sino por la manera en que los logramos. Las noches mágicas del Bernabéu son ya historia del fútbol.
Ahora comienza una nueva aventura, pero mi vínculo con el Real Madrid es eterno.
Hasta pronto, madridistas.
Hala Madrid y Nada Más.
El hombre de la décima.
El hombre de la ceja.
El hombre de los chicles.
El hombre de la UCL de las remontadas.
El amigo de los jugadores.
El hombre de la decimoquinta.
El entrenador con más títulos de la historia del club.
Eternamente agradecidos Carletto, eres Real Madrid.