Me volví a enamorar con todas mis fuerzas, volví a sentir una conexión que es difícil explicar con palabras, volví a hacer planes de vida incluyendo a otra persona, volví a experimentar que pueden amarme mucho y bien, volví a sentir que puedo querer y cuidar, volví a creer que un amor que mejore tu vida es posible, y que la admiración mutua no es ninguna utopía. Y me sorprende, porque llegué a creer que todo eso nunca más se daría. Al final compruebas que la forma en que ves la vida cuando estás abatido no es cierta.