Enamorarse de alguien sin tener intenciones de enamorarse, es la clase de amor más bello. Sin forzar la química. Solo una conexión pura y casi perfecta que se creó por sí sola.
Tomando el hábito de despertarme feliz, sin importar lo que esté pasando. La vida podría ser mejor pero también podría ser mucho peor. Solo hay que ser agradecido.
Llega un momento en el que reconoces con claridad por qué elegirias a una persona siempre. Lo sentís en todo el cuerpo. Como Pizarnik cuando escribe: ya no quiero conocer a alguien más. Ha terminado la búsqueda. Te elijo con la tranquilidad de que tambíen te escogeré mañana.