Sí, fui corresponsal en Israel y puedo confirmarlo: igual que sucede en España y en EE.UU., también allí existe entre parte de la prensa una tendencia clara al activismo. No hablo de opinión ni de análisis, que forman parte legítima del periodismo, sino de una forma de militancia abierta que contamina la cobertura informativa. He visto a no pocos periodistas cruzar a Ramala por el paso VIP para reunirse con quienes llamaban «mis palestinos», con una actitud más cercana al activismo paternalista que al trabajo de reportero. Había en algunos un evidente complejo de salvador, una implicación emocional que terminaba confundiendo el papel de observador con el de protagonista del conflicto. El resultado es un periodismo que deja de explicar lo que ocurre para intentar influir en ello. Y mientras tanto, allí apenas se fiscaliza al poder. De hecho, por esta investigación que publiqué en 2013 se me cerraron las puertas en la Autoridad Palestina y fui declarado persona non grata. https://t.co/aJwqC490Ez
@SimyBenarroch@HorizonteCuatro no es muy profesional tener una corresponsal que difunde bulos y no corrobora la información antes. De todos modos bien hecho por la aclaración final para desmentirlo.
Ayer no dejaron subir a mi mujer y su acompañante en @OUIGO_Es porque nuestro perrito iba en un transportin blando, con el que hemos viajado en todo tipo de transportes. Perdió el tren y tuvo que comprar dos nuevos billetes en @iryo_eu . Lamentablemente el trato recibido.