Creo que las infidelidades se dramatizan demasiado. Para mí nunca ha sido cuestión de perdonar o no, sino de aceptar que, cuando alguien rompe tu confianza, ya no queda nada por hacer. No hacen falta discusiones; simplemente lo aceptas y te marchas.
reactivé la cuenta y twitter no tardó ni un minuto en recordarme por qué la abandoné. Después dicen que soy yo quien se autosabotea, cuando mi primer enemigo siempre ha sido el estado lamentable de las cuentas en este lugar.