¿Ustedes dejarían un trabajo remoto donde se la pasan viajando entre parques y montañas, por un trabajo de oficina de 10 horas diarias pero con el doble de sueldo? Porque entre más lo pienso, más siento que cambiaría libertad por estabilidad.
Mi estándar romántico es peligrosamente simple: serenata de Joan Sebastian, Vicente Fernández o el Gallo de Oro, flores bonitas y un hombre que sepa exactamente qué quiere conmigo.