Entonces vi que tú podías estar perfectamente sin verme y hablarme, mientras yo sentía que no podía con la ansiedad de no saber que pasaría entre nosotros, me di cuenta que era momento de soltarte.
Porque la vida sigue, aunque no te elijan.
Me da paz saber que no importa cuantos sentimientos negativos tenga hacia alguien en un momento dado sé que siempre al final del día me va a ganar mi buen corazón. Me apendejo rápido, pero vivo relax sabiendo que no voy x ahí haciendo daño y eso pa’ mi está nice.
Lo duro que son los cambios. Lo difícil que es volver a acostumbrarse. Lo fuerte que es mirar hacia atrás y ver cómo cambia todo en un segundo. Lo abrumador que puede ser no tener “nada” seguro. La incertidumbre misma. La magia de la ilusión, la esperanza de lo que viene. La vida