Las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.
Me despedí de mi ex pareja, y su último mensaje fue:
“Eres una persona maravillosa, pero ten cuidado con los hombres que conozcas a partir de ahora: todos mienten, y eso es una verdad absoluta. Te lo digo como alguien que te ama y que te mintió”