No creo en la política española ni creeré mientras existan retrasados mentales que piensan que únicamente sólo los del partido al que votan tienen razón aunque sea la misma basura que los otros.
Y desgraciadamente, ese grupo es tan numeroso que supone el 80% de la población.
Así está el asunto:
El votante hooligan de X le da igual que el partido político X le mee en la cara porque como su bando es X pues ahí seguirá votándolos como un completo anormal aunque se vea en la calle pidiendo limosna.
Al igual que el votante hooligan de Z le da igual que el partido político Z le mee en la cara porque como su bando es Z pues ahí seguirá votándolos como un completo subnormal aunque se vea durmiendo debajo de un puente.
Esto es lo que tenemos.
Y así va el país.