¿Mucho hablan de “regresar a las raíces”? Pues REGRESEMOS, de verdad, a las raíces. Hay mucho de verdad que ha sido ocultado para los católicos y es nuestro deber hurgar, revisar, analizar, descubrir.
Una de estas cosas "olvidadas" es el HECHO que por 1600 años, ser cristiano fue una definición ontológica y sacramental no una “experiencia” ni una opinión de café. ¿Qué significa esto? Que por dieciséis
siglos el cristiano era una definición OBJETIVA y no subjetiva. Durante la Cristiandad, el ÚNICO criterio infalible de identidad cristiana es la adhesión absoluta a la Presencia Real: la Transubstanciación. Solo es cristiano aquel que cree que Cristo esta presente en la Sagrada Eucaristía y participa del misterio, comulgando. Este es el ÚNICO PARÁMETRO para reconocer a un cristiano. Fuera de esto, no hay cristianismo, solo apostasía.
Fue el monje apóstata y suicida Martín Lutero quien, al corromper la fe, inventó el concepto de “creer en Cristo” como un acto mental abstracto, un mero deseo, una etiqueta de "quita y pon". El hereje al renegar del Sacrificio (la Misa) para reducirlo a una cena recordativa, convirtió SU idea de cristianismo en un discurso vacío "sobre Jesús" en lugar de una participación integral en el Cuerpo de Cristo. Porque en realidad Lutero no reformó nada; simplemente desconectó al hombre de la Realidad del milagro en la Sagrada Eucaristía para encerrarlo en la cárcel de su propia mente.
La fe católica jamás se fundamentó en fenomenología sino en ontología. No presenta "meras opiniones": es adaequatio rei et intellectus en estado puro. El intelecto católico NO "crea" la verdad, se SOMETE a ella. Y la realidad, testificada por la Iglesia desde los Apóstoles, es que Nuestro Señor Jesucristo está sustancialmente presente bajo las especies consagradas. Por tanto, la verdad cruda y dura: un cristiano que no cree en la Transubstanciación NO ES CRISTIANO. Se cree cristiano, se percibe cristiano, pero esto NO lo convierte en cristiano de la misma forma cómo un travesti no es mujer.
Pero vayamos a uno de los teólogos de la soberanía de N.S. Jesucristo más fascinantes del siglo XIX: el Cardenal Louis-Édouard Pie de Poitiers:
"Jesucristo no es un rey de opereta, ni un monarca de conceptos abstractos. Él es el Rey de la realidad, presente con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en el Sacramento. Reconocer esta presencia es el paso previo a cualquier confesión de fe. El cristianismo que se reduce a una ética o solo a un ‘creer en Cristo’ sin la adoración de su presencia física en el Altar, no es cristianismo de Cristo, sino el invento de una sociedad que quiere expulsarlo de su trono." (Inspirado en su célebre “Instruction pastorale sur le dogme de la Royauté sociale de N.S. Jésus-Christ”)".
Por tanto y regresando a las raíces, SOLO es cristiano de manera objetiva quien confiesa y participa en la realidad de la transubstanciación. El que la niega o la relativiza no es un “cristiano con una visión diferente”: es un disfórico religioso. Sufre una ruptura violenta entre la realidad sagrada y su propia fantasía subjetiva. Se llama a sí mismo cristiano, pero vive en la apostasía.
La realidad OBJETIVA nos señala desde el siglo I que NO hay un “cristianismo” sin la Hostia Consagrada, porque no hay Cristo sin su Cuerpo. Lo demás es autoengaño, literatura o, lisa y llanamente, la perversa mentira que buscó erosionar el corazón mismo de la cristiandad. Por eso, es momento de regresar a reclamar lo que como cristianos nos pertenece por DERECHO Y PARTICIPACIÓN: Cristiano es SOLO aquel que cree en el milagro de la Transubstanciación y participa en este, firmando el Nuevo Pacto entre Dios y el hombre cada vez que se acerca a comulgar. Hoy, no hay momento más sagrado, más sublime y más bello que el de la Transubstanciación. Es justamente ahí donde Dios muestra al mundo entero su amor y su Corazón. Es el instante más precioso, el de mayor hermosura: es el momento cuando y donde Dios revela su ternura. Es el momento más solemne e importante en el firmamento, en la historia y en la eternidad. Y de este misterio cree y participa SOLO el CRISTIANO.
autor: Mar Mounier.
CATÓLICOS:
Es necesario insistir en esto, porque muchos se están confundiendo. Primero, es necesario analizar y precisar aquella grave advertencia que pronunció Nuestra Señora de La Salette, la Virgen María, en 1846:
"Roma perderá la fe… y será la sede del Anticristo".
Bien. Volvamos a leerla con atención para que no quede ninguna duda: "Roma perderá la fe… y será la sede del Anticristo".
¿Qué notan? Que Nuestra Madre es puntual: dice que Roma perderá la fe y NO que "la Iglesia perderá la fe". Cuando Nuestra Madre advierte NO se refiere al Cuerpo Místico de Cristo, que es uno e indivisible sino a la jerarquía eclesial temporal. Ahora bien, a esta advertencia unamos inmediatamente la promesa consoladora de Nuestro Señor Jesús: "Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos" y cerremos con otra hermosa promesa de la Virgen: "Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará".
¿Pueden ver la MARAVILLOSA CORRELACIÓN?
¿Cómo entender todo esto teológicamente, sin interpretaciones subjetivas ni acrobacias retóricas?
En primer lugar, es CLARO que Nuestra Madre señala a la curia de Roma como la que perderá la fe. Habla de la jerarquía eclesial hasta el extremo de que el Adversario llegue a tomar la silla de Pedro. Pero NO se refiere a la Iglesia pues la apostasía no puede tocar la esencia misma de la Iglesia, que es Santa y Eterna; solo puede anidar en los hombres que ocupan puestos de poder dentro de ella. La mejor prueba documental de esto es el Tercer Secreto de Fátima y su deliberado ocultamiento. El cardenal Ottaviani, que lo documenta, afirmó que el secreto denunciaba precisamente la apostasía de la curia romana, la cual arrastraría a la perdición a millones de almas. Sin embargo, mientras esto ocurre, la Iglesia Católica permanece fuerte, incólume y fiel, aunque reducida a un pequeño rebaño. Porque la Iglesia nunca ha sido una cuestión de cantidad (como pretende el sinodal espíritu democratista), sino de calidad: una jerarquía real en Cristo.
De aquí surge la distinción indispensable: por un lado, la Iglesia Católica que custodia intactos dos mil años de VERDAD; por otro, una curia romana que, desde Roma, está fundando e imponiendo una secta paralela. Y es precisamente la fidelidad de ese pequeño remanente la que permite el cumplimiento perfecto de la promesa del Señor: "Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos". Nuestro Señor Jesucristo garantiza que permanecerá con nosotros, descendiendo en cada Misa digna, renovando su Santo Sacrificio mediante la transubstanciación y alimentando con el Pan del Cielo a su milicia católica, aunque esta deba reunirse en las catacumbas.
En tercer lugar, este remanente se convierte en guardián de la adaequatio rei et intellectus, el católico adecua su intelecto a la realidad, que es principio fundamental de la doctrina católica. Esta es la conformidad de la mente con la realidad objetiva; es decir, la verdad consiste en que nuestro pensamiento capte y refleje lo que las cosas son realmente, independientemente de nuestros deseos o juicios subjetivos. Por eso, un edificio llamado “catedral” donde se predica un evangelio social o se profana la liturgia ya no es, en su esencia, Iglesia. La Iglesia es su esencia un hecho ontológico: es el lugar donde habita la VERDAD. La Iglesia Católica está donde hay un fiel bautizado que guarda la fe. Allí donde existe un católico auténtico, allí está la Iglesia y la semilla de la evangelización. Por tanto la Iglesia no es una asamblea de mayorías, sino una Jerarquía que desciende desde Cristo. Por eso, el hecho de ser hoy un “remanente” no es signo de derrota, sino de purificación. La historia bíblica lo demuestra una y otra vez: Dios siempre salva a través de un resto fiel. Recordemos la potente frase de san Atanasio: "Ellos tienen los templos, nosotros tenemos la fe". La fe es el motor de la Iglesia. Donde no hay fe, solo quedan piedras. Si Roma pierde la fe, la Iglesia simplemente deja de estar en Roma. Hacer esta distinción ES VITAL pues evitará arrastrarnos en el remolino de quienes buscan la demolición de la Iglesia (que no lograrán).
Por todo esto, el católico no debe angustiarse ni intentar forzar con calzador lo que Nuestro Señor y Nuestra Madre anunciaron con tanta claridad. Que los acólitos del demonio intenten confundirnos forma parte de lo que está escrito. Por eso es indispensable mantener el juicio sereno y el discernimiento, resistiendo con firmeza los embates del mal, sin abandonar jamás nuestra Iglesia Católica. Al contrario: debemos aferrarnos a ella ahora más que nunca, en su hora de Via Crucis, tal como el apóstol Juan se mantuvo al pie de la Cruz cuando todos los demás la habían abandonado. ¡Y Juan, el discípulo amado, es quien luego escribe el Apocalipsis! Él encarna perfectamente al fiel que permanece junto a Cristo cuando todo parece perdido. Seamos entonces, pues, como Juan cuando "Roma pierde la fe". No busquemos iglesias propias ni huyamos, permanezcamos fieles al pie de la Cruz, resistiendo la administración de los verdugos y sosteniendo íntegra la fe recibida. Así volvamos a ser doce. Porque la Iglesia Católica -el objetivo que intentan demoler- necesitará de este remanente fiel para reconstruir los cimientos de la Anakephalaiosis en y por Cristo, después del Escatón.
Finalmente, esta crisis no es el final, sino la limpieza necesaria. Recuerden que los imperios se derrumban, las estructuras caen, los gobiernos eclesiales corruptos se desmoronan; pero mientras exista un solo sacerdote y un fiel que mantengan sin deformar o mutilar el Sacrificio incruento de la Misa, el universo entero se sostiene. Porque el mundo se sostiene sobre lo sagrado. Por tanto, cuando Roma pierde la fe, el católico no pierde su identidad: la estrecha aún más contra su pecho. Así, como hijos de la Mujer que aplasta la cabeza de la serpiente, participamos con nuestra fidelidad y amor en el triunfo del Inmaculado Corazón de María.
Kyrie Eleison!
autor: Mar Mounier.
A las cuentas de católicos guerreando en X que sigo: muchas gracias. Su trabajo es formidable. Aunque piensen que "hablan solos" muchos los leemos y de hecho, sus publicaciones nos inspiran a buscar cada vez con más profundidad sobre los temas que tratan. En mi caso, muchas de mis escritos son producto de leerlos y aprender de Uds.
Son muy valientes en su labor. Seguiré haciendo los reposteos de esas cuentas, pues también se trata de ayudarnos y que más gente los lea.
Uds. saben quienes son.😉
¡BLASFEMIA!
Lo que se observa en esta foto no es simplemente una mala decisión diplomática; es una ofensa al orden metafísico. Cuando el orden simbólico es violado deliberadamente, lo que se busca es la inversión de la realidad, una manipulación gnóstica que pretende forzar a Dios a habitar en una estructura que Él mismo no ordenó.
Al aceptar a una mujer para realizar la Eucaristía se ha llegado al paroxismo de la subversión satánica: se ha invertido el Altar de Dios a través de la blasfemia de la androginización sacramental. Este es el fin último de Lucifer cuando es arrojado del Paraíso Angélico: jura romper la relación entre Dios y su criatura humana. Luego, con la Redención de Jesucristo, Lucifer sabe que es a través del Sacramento de la Eucaristía que esa Redención es el canal de salvación de la criatura humana, razón por la cual ha buscado la total subversión de la Eucaristía. ¡A eso precisamente se dirige el "suavizar" la visión católica de imponer mujeres en el Altar de Dios!
No nos engañemos con la excusa del "diálogo ecuménico" o "la cortesía eclesiástica" que curtidos estamos para eso. Lo que vemos retratado en esta foto no es un encuentro entre "dos líderes religiosos" sino la escenificación pública de una inversión ontológica. Estamos ante la demolición programada del carácter nupcial de la Eucaristía, un ataque directo contra el Lex Orandi, Lex Credendi que, al alterar el signo y el instrumento, altera la fe misma.
La androginización de la Eucaristía es una BLASFEMIA. La insistencia en imponer la figura femenina en el presbiterio NO es un "avance administrativo": es la imposición de la ideología andrógina bafomética que desprecia la distinción sexual de la creación. Al situar a una mujer en el umbral del SACRIFICIO REDENTOR, se está realizando un acto de lesbianización litúrgica que es una abierta blasfemia contra el Mysterium Fidei. Porque la Sagrada Eucaristía es el acto nupcial en el que Cristo, el Esposo, da su vida por la Iglesia, su Esposa. Sustituir al Esposo por una figura que, por ley natural y teológica, NO PUEDE representar ese principio masculino, no es un cambio de forma; es la negación sistemática, TOTAL Y FORMAL de la teología de la redención. Es un acto de rebeldía luciferina que intenta reescribir la anatomía del sacrificio divino.
Con la androgenización del Sacrificio Redentor ya no estamos lidiando solo con la ofrenda cainita instaurada en el CVII en la misa, se está preparando el camino para normalizar la figura de la mujer en una inversión satánica del Sacrificio Redentor de Nuestro Señor Jesucristo. Si el Vetus Ordo (al que tanto se ataca) es el sacrificio de Abel, puro y conforme al designio divino, lo que vemos aquí es la culminación de la ofrenda cainita: una liturgia que prefiere los frutos de la voluntad humana sobre el sacrificio ordenado por Dios. Al desmantelar la Eucaristía como el acto de representación del Calvario -donde el Varón de Dolores, nuestro Señor Crucificado, se entrega-, se está convirtiendo el altar en una simple mesa de banquete secular horizontal, privada de la Gracia que desciende verticalmente con poder para salvar a los hombres. Se está transformando la actualización del Sacrificio Redentor (transustanciación) en una farsa teatral diseñada para erradicar la Paternidad de Dios del horizonte humano.
Los católicos debemos rechazar este simulacro de maldad diabólica. Calificar esto como "búsqueda de unidad" es quedarse en la cáscara del problema. Esto es de una maldad profunda, una perversión deliberada, una degeneración que corrompe el carácter mismo de lo MÁS PURO Y SAGRADO DE LA IGLESIA. Al violentar el signo sacramental, se rompe la conexión con la Gracia y se anula cualquier posibilidad de Redención. Lo que vemos es un esfuerzo titánico por desacralizar el mundo, eliminando la distinción entre el creador y la criatura, entre el hombre y la mujer, y entre la Verdad y la mentira.
Al avalar esta "arzo-avispa", el Papa no está "tendiendo un puente": lo que hace es quemar el único puente sagrado que une la tierra con el Soberano Absoluto. Está validando un desorden que clama al cielo, infectando el corazón ontológico de la Iglesia con una patología andrógina. ¡Esto no es ecumenismo! ¡Esto es un aquelarre, un sacrilegio, donde el rito ya no sirve para salvar, sino para celebrar la autodisolución de la fe!
La Iglesia Católica, por 2000 años custodió esta verdad que es la piedra angular de la fe católica: la Eucaristía ad aeternam es la actualización del Sacrificio de Jesucristo en el Golgotá donde el Esposo se inmola por su Esposa. Cualquier tentativa de introducir una ambigüedad sexual en el presbiterio es un intento de anular esta realidad. Si el signo es corrompido, la intención de la Iglesia se vuelve nula. Estamos presenciando el desmantelamiento de la Redención desde dentro. Quienes ríen en la foto no están celebrando la unidad; están celebrando la muerte del orden natural y el triunfo de un vacío donde el sacrificio ya no tiene sentido porque han borrado el rostro de Aquel que se sacrificó, reemplazándolo por el voluntarismo de lo que "podemos hacer" y emulando el pecado de Satanás: lo que "hemos decidido ser", "Sereis como dioses".
Este hecho es de una gravedad y abyección que requiere ser nombrada por lo que es: un asalto a la estructura misma de la Creación y una burla final a la sangre derramada en la Cruz.
autor: Mar Mounier.
@elhigadodmarita Saludos, interezante y acertado lonque menciona, me queda una pregunta, 15 misterios?, no incluyo los misterios luminosos, a que se debe, gracias
Urgente
Israel afirma que tomará el control de todas las islas griegas para saldar una deuda de 400.000 millones de dólares. Insisten en que los griegos cristianos deben abandonar las islas para que los judíos puedan instalarse.
Este 25 de Octubre a las 4:30pm hay una reunión de vecinos en la Cancha Deportiva de Guarumal, para coordinar acciones en defensa de la Playa La Barqueta, dónde dueños de hoteles y mansiones insisten en adueñarse de la playa PÚBLICA y cercar el paso de los residentes y visitantes
Cuando el centro de tus acciones es el DINERO; Ya dijo Jesús en una ocasión:
Lucas 6:45
[45]... El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Imagínate ir al concierto de Coldplay tranquilamente, salir en la cámara, y que ahora todo el mundo sepa que eres el CEO Andy Byron y ella, la de Recursos Humanos, Kristin Cabot. ¿Y eso qué? Pues que ambos están casados… pero no entre sí. 🫠
En el Tercer Secreto de Fátima, los pastorcitos vieron un ángel con una espada de fuego en la mano izquierda, resplandeciente, que parecía que iba a incendiar el mundo. Aquel fuego parecía inminente, devastador, imparable.
Después de que Cristo pegara un gran grito y exhalara el espíritu, el velo del Templo se rasgó en dos de arriba abajo.
Este hecho prodigioso tiene una significación teológica muy profunda. El Templo tenía dos velos; seguramente, el que se rasgó fue el más interior, o sea, el del sanctasanctórum, que era el espacio más sagrado, en donde se custodiaba el Arca de la Alianza y el sumo sacerdote ofrecía diariamente incienso.
Este hecho representa un "desvelamiento" del Misterio de Dios, pero también un "saltus" cualitativo, esto es, de la antigua ley a la nueva. Dicho de otro modo, el desgarramiento del velo supone la abolición de la antigua ley, no por aniquilamiento, sino por su perfeccionamiento en la nueva, la cual ya estaba contenida de forma latente y virtual en aquélla.
Finalmente, que el velo se parta en dos debe ser un motivo de esperanza, puesto que, de algún modo, nos indica que se abre para nosotros el Cielo, el cual, como sabemos, queda inaugurado ulteriormente en la ascensión de Jesucristo.
El paro que le tiene montado @TReporta a la alcaldesa de Arraiján es pagado por todas esas promotoras que tienen sus proyectos detenidos porque el nuevo procedimiento del que se quejan los consejales, es que para construir se debe asegurar agua 🤫
Este año 2025 celebramos en la Iglesia católica los 1700 años del concilio de Nicea (año 325). Frente a la herejía del arrianismo, que negaba la divinidad de Jesucristo, Nicea proclamó que Jesús es Dios: "engendrado, no creado, consustancial al Padre". Es curioso que el obispo san Atanasio, defensor de la divinidad de Cristo contra el arrianismo que la negaba, haya sido condenado por la mayoría de los obispos de la época, que eran arrianos.
Hoy el arrianismo ha vuelto a revivir. Hay católicos -obispos, sacerdotes, teólogos, religiosos y laicos- que niegan o cambian las enseñanzas de Jesucristo, en dogma y moral. Con ello implícitamente niegan la divinidad del Señor. Si creemos que Jesús es uno con el Padre y el Espíritu Santo, su Palabra es inamovible, eterna y universal, aunque por afirmarlo podamos ser perseguidos.
🇵🇪 Escándalo en Perú
🇻🇪 Monstruos
Venezolanos tenían a adolescente secuestrada en hostal.
Menor de 15 años era forzada a tener relaciones sexuales con venezolanos y colombianos.
Venezolanos se rieron al ser detenidos porque saben que su madrina Delia Espinoza los liberará.
¿Cuántos cristianos conocen esta desgarradora historia de Simón, un Santo de apenas 3 años?
San Simón de Trento fue removido del Martirologio por Pablo VI en la década de 1960, cediendo ante la presión de grupos judíos.
Difundan esta verdad para preservar el honor y la gloria de San Simón.
Remilitarizacion del país.
La capital está inundada de policías intimidando a la población.
Arrogancia, irrespeto y prepotencia al estilo del dictadorzuelo Mulino.
Aquí un policía le roba el sombrero a un humilde panameño.
No hay agua en la ciudad de #Panamá, por reparaciones en la potabilizadora de Chilibre. Al fin se cumplió la profecía de aquella pitonisa intérprete de Nostradamus, que nos mandó a buscar agua al río.