PORCENTAJES DE EFECTIVIDAD DE LOS DT'S DE NACIONAL EN SUS PRIMEROS 24 PJ EN EL PERÍODO 2016-2026:
77.8% - Martín Lasarte (2016/17)
77.8% - Pablo Peirano (2025)
77.8% - Martín Lasarte (2024)
73.6% - Alexander Medina (2018)
63.8% - Jorge Giordano (2020/2021)
63.8% - Pablo Repetto (2022)
66.6% - Álvaro Gutiérrez (2019)
66.6% Gustavo Munúa (2015/16)
59.7% - Álvaro Recoba (2023/24)
59.7% - Alejandro Cappuccio (2021)*
56.9% - Álvaro Gutiérrez (2023)
50% - Jorge Bava (2026)
*El único ciclo que duró menos de 24 partidos fue el de Cappuccio.
YO ME EQUIVOQUÉ CON BIELSA
Lo reconozco. Fui uno de los que defendió la llegada de Marcelo Bielsa a la selección uruguaya.
Y lo hice porque estaba convencido de que Uruguay necesitaba algo distinto. Para mí, Tabárez estaba de más desde 2014 y el fútbol uruguayo llevaba demasiado tiempo jugando a nada.
Bielsa. Un tipo obsesivo, estudioso, con una idea clara de juego y dispuesto a desafiar muchos de los dogmas instalados en nuestro fútbol.
Durante un tiempo funcionó...
Uruguay jugó con intensidad. Le ganó a Brasil. Le ganó a Argentina. Presionaba, atacaba, proponía. Por primera vez en muchos años vi una selección que intentaba imponer condiciones en lugar de reaccionar a las del rival.
Pensé que el país se iba a encolumnar detrás de ese proyecto. Me equivoqué. subestimé algo mucho más poderoso que cualquier sistema táctico: La Uruguayez.
Existe una idea bastante extendida de que la argentinidad está asociada al exceso, al ego y a la exageración. Puede ser.
Pero la uruguayez actual parece haber desarrollado el defecto contrario: la mediocridad, y la sospecha permanente hacia quien intenta hacer algo diferente.
Nos encanta hablar de grandeza, pero desconfiamos de la ambición. Nos emocionan los rebeldes... hasta que aparecen.
A comienzos del siglo XX la uruguayez significaba autoestima, modernización, educación, reformas sociales, innovación y la convicción de que un país pequeño podía competir con cualquiera.
La uruguayez del siglo XXI esta más cómoda administrando limitaciones que construyendo grandeza. Y eso apareció alrededor de Bielsa.
Afuera, periodistas que jamás conectaron con él y transformaron cada diferencia en una guerra personal. Adentro, egos, códigos y tensiones que terminaron explotando públicamente con la conferencia de Luis Suárez.
Lo dije entonces y lo sostengo hoy. la conferencia debilitó a la selección. Y desde ese día nada volvió a ser igual.
Y Bielsa? También se equivocó mucho, demasiado para un obsesivo del fútbol. Yo le erré con Bielsa.
Pero y los jugadores?...
Valverde, uno de los mejores mediocampistas del mundo. Pero la cinta de capitán le queda grande.
Darwin tiene condiciones físicas extraordinarias y sigue sin transformarlas en dominio.
Ronald Araujo con pelo pintado y visa de turista.
Y más allá de Bentancur, cuesta encontrar futbolistas realmente decisivos, diferentes.
El éxito del 2010 y 2011, se logró con y gracias a una generación irrepetible, a mi entender muy mal aprovechada por el estilo de Tabarez.
Por eso hoy no me interesa demasiado discutir quién debería ser el próximo entrenador... el problema es bastante más profundo que un técnico. Es cultural. Es dirigencial. Es periodístico. Es futbolístico.
Y es de los jugadores...
Cuesta no ver una mala señal en una selección que tiene peluquero a la carta mientras hace meses que no encuentra fútbol, carácter ni identidad.
Se imaginan a Obdulio haciéndose Conrows, a Ruben Paz o Darío Pereira pintándose de azul las chapas, o a Paolo Montero teñido de rubio platinado?
No tengo problema con los tatuajes, los peinados o las redes sociales. Cada época tiene sus códigos, pero es inevitable que muchos se pregunten si las prioridades están donde deberían estar.
Uruguay lleva demasiado tiempo viviendo de su historia. Seguimos explicando quiénes fuimos, pero cuesta explicar quiénes somos.
Y mientras discutimos culpables, la corriente sigue haciendo su trabajo. Nos lleva río abajo. Cada vez más lejos de lo que nos hizo grandes como paìs (y no solo en el fútbol)... Con cada vez con menos gente dispuesta o preparada para remar hacia la orilla.
No tengo ganas de ver Uruguay - España. Ojalá se de el milagro... pero viendo lo de anoche, difícil pa´ sagitario.
Organizó una rifa con un auto donado, nadie acertó la rifa, se quedó con el auto! y lo entregó como pago de una Hyundai que ya venía con un descuentazo de usd 25.000. Cómo se llama la obra? 🤦♀️
Entre la blanca que no ve gente en situación de calle y odonne que el país está bárbaro , eso si no asomes la cabeza porque te cobran , volvió el fa , y la caza de brujas impuesto acá y allá , tus ahorros y siempre apuntando a tu cabeza y a tus cosas, no hay otro horizonte ni lo habrá ⌛
La paradoja del Socialismo.
— El Socialismo necesita que existan los pobres.
— Prometen ayudarlos.
— Pero si realmente los ayudan, dejarían de ser pobres.
— Y sin pobres, no se necesita Socialismo.
“ZONA PERMITIDA”. EL VIERNES MURIÓ EL VAR EN URUGUAY. Que hayan visto estas imágenes y que falten a la verdad en tiempo real diciendo “Zona Permitida” es absolutamente vergonzoso. A partir de hoy todo puede pasar. @Nacional fue despojado de manera inédita. Espero que no quede en un reclamo de TV lo del Viernes. La CD del club debe patear el escritorio y hacerse respetar. Esto es inadmisible.
Bielsa no entiende la idiosincrasia uruguaya. No la entiende y no la va a entender. Y no es una crítica moral, es un hecho. Mientras el proyecto se sostuvo en lo aspiracional de “jugar a otra cosa”, funcionó, porque emocionalmente los jugadores estaban empoderados por esa creencia. Ahora, cuando esa aspiración se pinchó, quedaron expuestas todas las costuras juntas.
Porque la incompatibilidad es total. En la cancha y afuera. No es solo táctica, es de lógica, de sensibilidad, de cómo se construye un grupo. El jugador uruguayo necesita sentirse parte, necesita interpretar, necesita tener margen para reaccionar. El modelo de Marcelo Bielsa es lo contrario: ejecución, disciplina y sistema por encima de todo. No negocia eso. No hay punto medio posible.
El jugador uruguayo no es de sistema puro. Nunca lo fue. Se forma en el barro, en el caos, en competir más que en “jugar bien”. Y ahí lo emocional pesa muchísimo. Rinde cuando cree, cuando se enoja, cuando siente que tiene algo que demostrar. No es un robot que repite movimientos, es un jugador que interpreta el momento.
Bielsa necesita lo opuesto: jugadores estables, previsibles, que sostengan automatismos incluso cuando todo alrededor se cae. Que hagan lo mismo ganando 3-0 o perdiendo 2-0. Y ahí es donde Uruguay no encaja.
Entonces pasa lo que estamos viendo: cuando el plan pierde sentido, el jugador uruguayo no lo sostiene. Se lo pasa por arriba. Rompe la estructura y juega a lo que siente. Y eso, que para nosotros muchas veces es virtud, para Bielsa es un problema.
Y de hecho, si mirás los últimos partidos, lo mejor de Uruguay apareció justamente ahí: cuando los jugadores se cagaron en la propuesta y jugaron desde el estado de ánimo. Desde la rebeldía. Desde eso que siempre nos hizo competir contra cualquiera.
Por eso el problema es de encaje. Bielsa necesita un tipo de jugador que Uruguay no tiene. Y Uruguay necesita un tipo de conducción que Bielsa no ofrece.
Uruguay necesita un DT que entienda la idiosincrasia primero, y después, sobre eso, construya un modelo. Bielsa tiene el modelo, pero no entiende (ni parece querer entender) lo otro. Y sin eso, el modelo queda flotando, sin sostén.
El jugador uruguayo es emocionalmente inestable. Siempre lo fue. Nosotros lo romantizamos como “garra” (y sí, a veces te gana partidos), pero también es nuestro talón de Aquiles. Cuando estás bien, volás. Cuando te caés, te desintegras.
Para lo bueno y para lo malo, esto es lo que somos. Podés mejorar la técnica, podés ajustar el sistema, podés modernizar mil cosas… pero la esencia no la cambiás. Y es en esa esencia donde está la incompatibilidad principal entre Bielsa y el futbolista uruguayo.
Lamentablemente, vamos a ir al Mundial a cumplir. Salvo que los señores Federico Valverde y Rodrigo Bentancur se levanten en modo “hoy no perdemos con nadie” y te sostengan todo desde lo individual. Porque hoy lo colectivo no está, principalmente porque no hay compatibilidad entre un entrenador que reprime las emociones en función de la estructura y un biotipo de jugador que se alimenta de ellas para competir.
Bava será el 5° DT de Nacional al que se enfrente Diego Aguirre en esta etapa.
En este desfile de técnicos del rival, así le fue a La Fiera con cada uno:
vs Recoba 3 PJ 0 PG 2 PE 1 PP
vs Lasarte 5 PJ 0 PG 2 PE 3 PP
vs Peirano 2 PJ 1 PG 1 PE 0 PP
vs J. Viera 4 PJ 1 PG 2 PE 1 PP
Una forma de #tortura, institucionalizada
Los empleados públicos, atienden a la gente que les paga su sueldo, como si estuvieran haciéndonos un favor 🤦♀️🤦♀️🤦♀️
Gracias Tiktok @punto.ciego69
#SeTieneQueSaber 🇺🇾