Muchas veces todo lo que un hombre necesita es un vientre donde poder recostar la cabeza y un par de manos que le acaricien el cabello de la nuca como si fuera el último día en el planeta tierra.
Friends to lovers, porque prolongar la tensión sexual es adictivo. Mirarte demasiado, soltar halagos no tan inocentes y sostener conversaciones descaradas. Coquetearnos hasta que tu “no deberíamos hacer esto” se ahogue en mi boca.