Wandering mind | Do your Will
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Nitimur in vetitum
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Omnia dicta sunt, nihil intellectum est.
But we'll keep traveling, through the center and to the edge
Hoy todos los colores son grises, hoy el sentido ha muerto, y estoy sola ante un vacío, mientras los humanos ríen y juegan a apenas unos centímetros de aquí.
Me llegó la melancolía con retraso, me llegó mal. Y ahora todo mal, todo llora, y supura un pesar que es de hace mucho tiempo, lo recuerdo. Cada vez que viene trae este olor característico, y la sensación de que siempre todo ha sido así.
Me siento como en casa. Mi soledad marchita cualquier pasado mejor, cada futuro se repite como esta historia que ya te conté, a ti que estás conmigo, a ti que no eres nadie puesto que nadie me lee.
Fui feliz quizá en algún instante, y probablemente volveré a serlo, cuando sea que llegue, pero ahora todo mi valor y el que envuelve al mundo mismo, todo lo cojo como si no fuera yo quien se siente apartar, me hago a un lado y pasan sin percatarse los humanos, con sus conversaciones entre copas y niños corriendo y con las rodillas de barro. Sangre en las rodillas de estos niños felices.
Recordará alguno tantas risas? Y tantas palabras como se dijeron? Recordaré acaso yo que estuve aquí? Recordaré mi poema? Ah... Mi recuerdo. Es como los paisajes que visito a menudo en mis sueños. Que olvido, hasta que vuelvo a soñar. Y entonces es como si siempre hubiera estado en esos lugares oníricos
La cogí del desierto porque sí. La cogí un día en que el desierto vino a mí, se presentó en mi casa, como la niebla, se transformó en rocío. Vino volando hasta mis manos, entró por mis fosas nasales y las de vecinos de diez mil kilómetros a la redonda, nos invadió el desierto de la eternidad. Se convirtió en color rojizo y densidad de atmósfera, difícil vivir semejante palpable metafísica por los cuatro costados. Y la vi cubriendo como un manto todo, por fin sensiblemente pesada, qué milagro tan grácil y ocre. La recogí con el amor de mi escoba, durante mucho tiempo y sin poder respirar, que me mataba tan física presencia, epitómica caricia a lo ente, y la guardé con cuidado, pues ella se escapa y es de vuelo fácil, y yo la quería conmigo, inasible eternidad granulada, en motas viajantes, distinguida semilla de la Nada que barre hasta el viento. La guardé para así recordar, performar, materializar, lo que no se puede. Y la que no guardé se esfumó, siguió viajando lo máximo posible mezclando un poco todo lo sublime con lo banal, y aún hoy día sigue por aquí silencioso el desierto, si es que hay alguien que se entere o no. Sigue, libremente indeterminado
De lejos
se nos escapa la vida, se acerca. desde nacer y
llorando el bebé inocente grita,
corriendo el niño tras la pelota
tropieza.
Mi madre.. ¿quién era cuando yo nadie?
Oh, los críos.. que ya crecen tan rápido.
Solitario el pájaro en el camino mira la noche,
ajetreado de día revolotea frente al patio, por mis migajas, pequeñas semillas de luz, se nos escapa así...
Con mis cayosos dedos la deshago, y es tan bonita...
Que la impiedad me la quita. A él se lo llevó, a ella otro se la arremete. Tan chiquititos e imprudentes... Pero crecen tan rápido.
Antes de llegar se marcha, grande, bella, inasible, que por todas partes lenta fuerzamente arrasa. Algo en el más lejos, por el Oriente acá, con frialdad
desmedida, sin ojos, con ira, sobre el que no puede huir.
Ay, la vida! A cuál refieres?
En el páramo hay luces transmortecinas, y vientos sonoros lo recorren, gritando fuerte. Gritan todas las vidas al unísono. Resplandor. Yo te miro y te contemplo irte, amor, mi cielo, se te apaga la luz y aun así te escucho, mi ser, eres tan frágil y tu cuerpo tan vigoroso aún...
Te veo desierto, pero te oigo respirar. La mente que no quiere, no quiere dejar...
También rodeados de inerte, liviana y sencilla, como las moscas que me gusta cazar y agitar en la mano, y se me escapan volando de vibrantes furtivas.
Me encanta lo leve todo en paz y sosiego.
Mañana llueve y ahora sale el sol, después la nieve y de ella una flor.
Se nos escapa algo?
Puede, por el relieve baja, precisa, callando, una lágrimasonrisa.
El indefinible salto entre lo abstracto y concreto;
entre lo que es y lo que no.
Con qué ojos somos cada vez que vemos?
Y cómo es el pulso de la línea que separa lo que sí de lo que no;
si es que existe o no existe,
desde qué lado miro yo?
#metafísica
Tienen cuerpo hasta los números:
Cada conjunto tiene un cuerpo
Tener cuerpo es ocupar un espacio
definido por propiedades.
Más que tener es constituir cuerpo,
porque nada tiene más que lo que es;
tener es ser, poseer es como ejercer
luego a él lo arrope y su belleza le convierta en alguien.
Constituirse un cuerpo es tan abstracto como indefinido. Porque el espacio que ocupa es una nube de límites.
Los límites o cosas materialmente constricciones,
son cuerpos tan abstractamente limitados y constreñidos.
@Treintanyerold No estoy de acuerdo. Se pueden poner todas las tripas en entender cómo piensa el otro, y xq piensa así. Puede q a las personas las tripas les sean removidas x parámetros diversos. No todo lo q concierne al ser humano es política, y la polarización se da en ese ámbito en particulr
@Treintanyerold Pero entonces vives la contradicción entre desear dejar de odiar a tus pares - donde tus pares son la humanidad entera-, y el impulso de excluir a los que no piensan como tú de tu círculo de pertenencia
Hay un suave doble doblez en lo que nos gusta. Un gusto doble en la conciencia del realizarse. Algo que no es yo se saborea de cosas en las que yo no me plazco. Algo hay, y muchos. No yoes, pero desde luego algos. Hay unos danzarines afilados riendo en las colas de toda sombra.
monstruosidad marina, permutación cósmica, bajo el filo de una sonrisa inocente… para sí misma.
Es un desenfoque tímido, con aire de gracia, y profundo temor.
Todo tan liviano terrible, sórdido alegre desparpajo, macabra agonía, luminoso vivir.
Y por qué tú, y tú quién eres? Así tan tierno, tan te contemplo y me derrito, tan fuerte y grande y presente, y tan no sé qué si sonríes y abrazas, y me envuelves con tu inmensidad, tan quiero mirarte y hacer algo inesperado. Y después? Todo es libre e incierto. Me encanta
ancho, como un campo de césped en un día limpio puedo correr sobre ti, y por tu cielo como volar soy pájaro, y así bajar de mis nubes, y crear brillantes estrellas, y tocar cualquier cosa, porque tú eres el tacto y mi esencia contigo está segura.