#Sub17 | Un campeonato obtenido con esfuerzo, disciplina, dedicación y con el orgullo de ser parte de este equipo.
Te compartimos los momentos de un título #HechoEnNecaxa... ⚡
Orden, huevos y saber sacarle el máximo rendimiento al plantel que tienes es mi resumen de estas 3 jornadas, qué chingón ver a un equipo que se muere en la raya sin importar quien esté enfrente. Bien @ClubNecaxa, bien @DTFentanes, a darle, que esto sigue.
Voy a decir las cosas tal cual las siento. Este equipo se está muriendo en la agonía de un abandono y no es de un semestre o año.
Son 3 largas vueltas al sol desde que las cosas se vinieron dramáticamente abajo, cuando todo se fue al carajo.
Tras diciembre del 2019, vino una recaída sin reparo, con ciertos síntomas de reacción a ratos pero nuevamente víctima del botón de la autodestrucción.
Sin proyecto definido, un supuesto presupuesto que no se ve reflejado en refuerzos, solo incorporaciones fantasma, en varios casos, amigos de técnicos extranjeros que solo vinieron a burlarse del escudo e historia del equipo.
Jugadores retirados, lesionados o algunos que ni siquiera se dieron el tiempo de leer la historia del club que estaban representando.
Eso si, exitosas ventas que se van directo a las arcas de los de pantalón largo pero no así para la planeación y proyección deportiva que realmente impacte directo en un equipo que deje de ser participante para ser un aspirante.
Promesas y promesas, un plantel corto. Refuerzos que resultan incorporaciones con bajo rendimiento ante los ojos de todos, muy
por debajo de lo esperado.
Lo de siempre, el que rinde se va vendido.
Los Puch, Davila, Fernandez, Quiroga, Gonzalez, Barovero, entre muchos otros más. Los más recientes, Malagón y Zendejas y los que no tardan en ser las futuras ventas, algún juvenil que tenga mediano brillo y pase por buen momento se ira sin pensarlo al mejor postor.
Le pegaron a la afición en donde más duele, en la identidad, el abandono, en el escudo.
El necaxista está lejos de ilusionarse con un título, vamos, de una clasificación al repechaje, ahora play in.
El aficionado quería disfrutar este año de una buena fiesta para el centenario, no lo hicieron.
Ni el rival, ni el momento, ni el evento en sí lo fueron. Se cortan proyectos de supuesto mediano-largo plazo, no es cierto.
Van siete años desde el ascenso en donde Necaxa no tiene un solo técnico que le dure más de un año.
Cuándo se tuvo a Poncho Sosa, Memo Vazquez, Nacho Ambriz o Jaime lozano se cortó con tijera de jardín por no querer aumentar el sueldo, pagar los bonos, traer refuerzos o invertir.
No es culpa de Lalo Fentanes, quien acaba de llegar, tampoco de los juveniles de fuerzas básicas, no lo es tampoco del futbolista que acepta una oferta de trabajo para llegar al Necaxa, el problema es de quien supervisa, delega, paga, contrata, renueva, permite manoseo de promotores y no se preocupa por gestionar, sembrar identidad, darle claridad y forma al proyecto.
Le esta faltando al Necaxa una posición directiva con amor por los colores, conocimiento del club, cercanía con la afición, identidad, autocrítica, que logre negociar con los dueños para tener mejores presupuestos y por ende realizar mejor su trabajo.
No solo cumplir con el objetivo de una exitosa venta de jugadores que claramente es lo que hoy mantiene al Necaxa con ganancias.
El castigo es para el aficionado, ver cómo su equipo arrastra 25 años desde el último título de Liga, y cómo a pesar de ser de uno de los pocos en nuestro país con más de un siglo de tradición, se pierde la oportunidad de ser protagonista en una liga donde ya tiene una base solida, cuentan con los capítulos de oro de otras épocas en la historia, tiene una base de aficionados importante que vivió una época dorada en los 90 y que hoy somos padres de familia. ¿Cómo convencer a tus hijos o familiares para irle a un equipo que claramente está apagado y en el fondo de la tabla? ¿Qué motivación tendrían?
Duele y duele mucho y a pesar de todo, en las buenas y en la malas, como un rayo que no se apaga, con una chispa de esperanza, con esta pasión electrizante y rojiblanca.
Y hoy por vez postrera,
con cruces rojiblancas,
brillará por la mañana,
cómo antes otras tantas.
Cuándo rueda del balón,
sobre el césped del campo,
y recuerdes NECAXA,
que te quisimos tanto.
Rodaron por mis mejillas,
varios adioses de plata,
varios recuerdos que dicen,
¿dónde quedaste Necaxa?