Mis felicitaciones a la UCO por el allazgo del cuerpo de Francisca Cadenas. Cuando yo le pedí la intervención de la UCO en el caso de mi hija, el Jefe Superior del C.N.P.
me respondió, que había visto muchas películas.
A los resultados me remito.
Ahora Pedro Sánchez dice que va a prohibir las redes sociales a menores de 16 años.
Sí, por ley y con sanciones.
Vamos a ver, ¿en qué coño se ha convertido este país?
- Cuando no saben educar, prohíben.
- Cuando no saben gobernar, controlan.
- Cuando no saben convencer, imponen.
Esto no va de proteger a los niños.
Esto va de otra cosa mucho más jodida:
acostumbrarnos a que el Gobierno decida quién puede estar en internet y quién no.
A estos psicópatas ya no les basta con tener bien atada la televisión, la radio y buena parte de la prensa.
Ahora quieren meter mano también en las redes, que es el único sitio donde no mandan del todo.
El problema no son las redes. El problema es un Gobierno que no soporta que la gente piense, critique y compare.
Que no aguanta que los jóvenes vean otras realidades fuera del relato oficial, y les jode que cada vez más jóvenes son de derechas porque no se tragan las mentiras de la izquierda.
Y por eso ahora quieren controlar a los menores de 16 años y también lo que dices en redes.
El caso es:
¿Quién define lo que es verdad o mentira?
El Gobierno.
¿Quién decide qué es “ilegal”?
El Gobierno.
¿Quién puede acabar en problemas penales si no cumple?
Directivos extranjeros de plataformas… o quien esté al mando cuando toque obedecer.
Y lo peor es que si hoy controlan la “desinformación” mañana pueden cerrar publicaciones que critiquen al Gobierno, y pasado exigirte responsabilidad por desafiar “lo oficial”.
Este Gobierno poco a poco te va metiendo en la cabeza que es por tu bien, que quiere protegerte.
Y cuando te quieres dar cuenta, ya te dicen qué puedes ver, decir y compartir.
¿Por qué hacen esto?
Porque no pueden controlar el discurso en redes.
Porque no pueden callarte.
Porque no pueden frenar las críticas.
Porque pueden ocultar la realidad.
Así que empiezan cerrando la puerta poco a poco.
Primero edad. Luego contenido “sensible”.
Luego opiniones “peligrosas”. Luego multas.
Luego juicios.
Y todo con el típico relato buenista de mierda.
El mismo Gobierno que:
– no controla la inmigración
– no controla la delincuencia
– no controla la inflación
– no controla el gasto público
Ahora resulta que sí puede controlar internet.
Claro que sí.
Cada vez que el Gobierno dice “es por tu bien”, prepara la cartera y despídete de libertades.
No quieren jóvenes libres. Quieren jóvenes calladitos y tutelados por el Estado.
Y lo peor es que todavía habrá quien lo aplauda.
Hasta que un día le toque a su contenido, a su hijo o a su opinión.
Ahí ya será tarde.
Hoy ese país amanece más solo. Su agencia de comunicación lo confirmó en la madrugada del 10 de diciembre. No detallaron la causa. No hacía falta.
El país entendió automáticamente que se había ido Robe, alguien que no encajaba en los moldes, alguien que nunca quiso ser ídolo pero terminó siéndolo por insistencia de quienes necesitábamos una voz que no mintiera.
Toda una generación encontramos en sus letras un modo de explicarse el mundo, por lo que sabemos que lo que se pierde no es solo a un artista. Se pierde una forma de nombrar la vida sin maquillaje.
Robe hablaba de amor, de sexo sin subterfugios, de autoestima que se construye desde el barro, de las derrotas de las y los de abajo. Hacía poesía sin pedir permiso a la RAE. Era académico de un país que nunca entró en el aula.
Sus conciertos eran rituales: miles de personas cantando sobre el dolor como si hacerlo lo convirtiera en una herramienta de supervivencia.
Hoy, el rock español queda huérfano de su figura central.
Y quienes aprendieron a sostenerse con Ama, ama, ama y ensancha el alma saben que hay silencios que duelen más que el ruido.
Hasta siempre, Robe.
Hasta siempre, siempre, siempre.
Mi abuelo era un niño como estos, no tuvo nunca estudios universitarios y vivió una infancia con privaciones en el campo
Pues con esas, se casó con 26, a los 31-32 ya tenía su casa pagada y su seat600, mantuvo a tres hijos con un único sueldo, pagaba la mitad de impuestos de los que se pagan ahora y no tuvo un problema en la calle en la vida.
La vida que llevó mi abuelo es solo un ejemplo de los millones de casos de familias españolas que pese a nacer en un entorno humilde, pudieron desarrollar su proyecto vital con libertad y con dignidad.
Hoy, los jóvenes españoles tenemos 4000 carreras universitarias distintas e innovadoras, tenemos bonos para gastárnoslos en fiesta, e incluso podemos ir a la universidad a manifestarnos por países lejanos, pero no tenemos lo básico, ni casa, ni dinero, ni un entorno social ni una mentalidqd colectiva favorables a formar una familia
No hacemos la mili y en lugar nos vamos de erasmus
No hay bodas a los veintipico, pero hay viajes a Bali por 1000 euros
No tenemos familia temprano, pero hay tinder para que las eternas solterías se hagan más amenas
Nos lo han robado absolutamente todo, han sustituido todo lo básico por migajas cortoplacistas, hedonistas y vacías… y nos han dicho que si no nos conformamos con eso y lo denunciamos “es que somos unos ignorantes porque no sabemos lo que había antes”…
No se si sabemos o no lo que había antes… pero lo que si es seguro es que padecemos lo que hay ahora… y eso nos hace poner en valor los mínimos que aquellos que nos levantan el dedo desde su atalaya de falsa superioridad moral disfrutaron, y que ellos nos han negado dejando el país hecho un solar.
Y cada vez que el argumento para poner en valor “la suerte que tenemos” de vivir en esta época magnífica que nos han dejado, es una foto que podría ser de cualquier país de la época, nos damos aún más cuenta de que efectivamente, llevamos nosotros la razón
ATENCION, POR FAVOR!
Esto es un temeridad. Los voluntarios NO PROFESIONALES no pueden ni deben enfrentarse a un incendio como el de Jarilla.
EL PUEBLO NO SALVA AL PUEBLO. No hagan caso a soflamas populistas que pueden conducirles a la muerte. Es una irresponsabilidad tremenda.
Las “guerras de guerrillas” con picos, palas, hachas, segurejas, hoces y martillos están muy bien para enfrentarse al invasor, PERO NO PARA ENFRENTARSE A LA BOMBA ATÓMICA.
Este incendio no es un incendio normal, como los que las gentes de nuestros pueblos y nosotros mismos, habremos enfrentado muchas veces. No cometan el error de enfrentarse a él porque estarán poniendo en peligro sus vidas.
Hagan caso a las autoridades. Respeten sus decisiones. Si les dicen que se confinen, metanse en casa y no salgan. Si les dicen que evacuen háganlo.
IMPRUDENCIAS TEMERARIAS NO, POR FAVOR. Y MUCHO MENOS COLECTIVAS.
La disciplina duele. Es incómoda, se siente restrictivo. Se siente como un castigo, pero es el regalo más grande que puedes darte a ti mismo, haz las cosas que no quieres hacer, y te llevarán al lugar donde quieres estar.
El auténtico lujo es tener un círculo pequeño pero genuino, padres vivos, salud en el cuerpo y tranquilidad en la mente, trabajo deseado, tiempo para descansar, techo donde dormir y la certeza de que, aunque la vida no es perfecta, estás exactamente donde mucha gente desearía.
3⃣ ascensos
🏆 Campeón de la Copa Federación Autonómica
🏆 Campeón de la Copa Federación Nacional
Desde el barro hasta construir juntos recuerdos imborrables. Hoy decimos adiós a Manu Alcázar, no solo un jugador, sino un ejemplo de entrega, compromiso y amor por estos colores.
El Francisco de la Hera siempre será tu casa, Manu. Tu nombre está escrito en las páginas de la historia del CD Extremadura.
¡Te deseamos lo mejor!
Puedes volver a empezar en cualquier momento. Tu día no está terminado, tu vida no está arruinada, tu mundo no se ha acabado. Respira hondo y vuelve a empezar.