➕ SAME país ASSE 🚑
Un paso muy importante, un hito en atención a emergencias tiempo dependientes y siniestralidad.
🚨 Comienza una nueva etapa en la atención prehospitalaria en salud pública, empieza en Paysandú y se expandirá luego a Río Negro, Salto en los próximos meses. A todo Uruguay en 2027.
🫂 La salud pública, importa.
Entraron a los despachos de parlamentarios
Hoy, por orden de la Vicepresidenta de la República, el Ministerio de Salud Pública ingresó al Palacio Legislativo.
Junto a funcionarios de la Comisión Administrativa del Parlamento, sus inspectores recorrieron patios, salas comunes y, también, despachos de senadores y diputados, varios de ellos de la oposición.
El motivo que adujeron fue controlar el cumplimiento de una ley.
No encontraron ninguna infracción.
Sin embargo, lo grave no es lo que - dicen - buscaban, sino el hecho mismo de haber entrado, y quién decidió que podían hacerlo.
El despacho individual de un legislador no es un área común: es un espacio de trabajo exclusivo, donde se guardan documentos de investigaciones en curso, papeles con datos reservados, correspondencia y borradores que hacen a la tarea de representar a la ciudadanía.
Entrar ahí, aunque sea solo para mirar, es entrar en la intimidad de ese trabajo.
Y aquí viene el punto que de verdad importa: ni el Ministerio de Salud Pública ni la vice presidenta de la República ni la Comisión Administrativa tienen la potestad de autorizar ese ingreso.
No deciden quién entra al despacho de un legislador
Esa decisión le pertenece, exclusivamente, al legislador que ocupa ese despacho.
Ni el pleno de una Cámara, ni la Asamblea General, pueden disponer legítimamente el ingreso al despacho de un legislador sin su consentimiento, salvo en los casos excepcionales que la propia Constitución prevé, como un desafuero seguido de un allanamiento judicial en una causa penal.
Nada de eso ocurrió aquí.
Hubo una orden de la Vicepresidencia y un acompañamiento administrativo, y con eso se entró a espacios que ni el propio Parlamento, en su conjunto, tiene la potestad de abrir sin consentimiento de su titular.
Hay, además, un dato que no se puede pasar por alto, aunque el problema institucional sería igual de grave si no existiera: quién dispuso el ingreso, el Ministerio que lo ejecutó, y la bancada mayoritaria que tiene representación en la Comisión Administrativa, responden al mismo signo político, el Frente Amplio, mientras que entre los despachos recorridos hubo despachos de legisladores de la oposición.
No hace falta suponer mala intención para advertir el problema: alcanza con el hecho objetivo de que el oficialismo, a través de organismos que le responden, ingresó a espacios de trabajo de quienes no integran su bancada.
Es exactamente el tipo de situación que las instituciones republicanas están diseñadas para impedir, más allá de cuán bien intencionado haya sido el motivo invocado.
No escribo esto desde el agravio personal ni desde la sospecha de mala fe generalizada.
Pero las instituciones no se cuidan solamente cuando alguien tiene mala intención: se cuidan, sobre todo, cuando alguien actúa sin advertir el límite que está cruzando.
La independencia del Parlamento no es un privilegio de los legisladores: es una garantía de la ciudadanía, para que quien la representa pueda hacerlo sin que ningún otro órgano, ni del Poder Ejecutivo, ni del propio Parlamento, decida por su cuenta cuándo entra a su despacho.
Ya he cursado la comunicación a las autoridades del Parlamento advirtiéndoles de que no pueden ingresar a mi lugar de trabajo.
Eso ya deberían saberlo. Está en la Constitución.
Ingresar al mismo sin mi autorización sería un acto autoritario.
🏥 El Frente Social de la Salud se expresa a favor del proyecto del Sistema de Atención en Salud Pública 🙌🏻
🟰 Equidad en la distribución del personal en el Sistema Nacional Integrado de Salud https://t.co/wgNQy1NSIu vía @ladiaria
Frente Social de la Salud: Espacio Participativo de Usuarios de la Salud, Usuarios Unidos de la Salud del Uruguay, Organización de Usuarios de la Salud del Oeste, Movimiento Nacional de Usuarios de Salud Pública y Privada, Red Nacional de Adultos Mayores, Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas, Red de Municipios y Comunidades Saludables del Uruguay, Asociación Uruguaya de Psicomotricidad, Movimiento de Usuarios del Casmu, Asociación Latinoamericana de Medicina Social del Uruguay, Federación de Organizaciones de la Discapacidad, Caminantes - Federación de Organizaciones de Familiares por la Salud Mental y Federación Uruguaya de la Salud.
YO ME EQUIVOQUÉ CON BIELSA
Lo reconozco. Fui uno de los que defendió la llegada de Marcelo Bielsa a la selección uruguaya.
Y lo hice porque estaba convencido de que Uruguay necesitaba algo distinto. Para mí, Tabárez estaba de más desde 2014 y el fútbol uruguayo llevaba demasiado tiempo jugando a nada.
Bielsa. Un tipo obsesivo, estudioso, con una idea clara de juego y dispuesto a desafiar muchos de los dogmas instalados en nuestro fútbol.
Durante un tiempo funcionó...
Uruguay jugó con intensidad. Le ganó a Brasil. Le ganó a Argentina. Presionaba, atacaba, proponía. Por primera vez en muchos años vi una selección que intentaba imponer condiciones en lugar de reaccionar a las del rival.
Pensé que el país se iba a encolumnar detrás de ese proyecto. Me equivoqué. subestimé algo mucho más poderoso que cualquier sistema táctico: La Uruguayez.
Existe una idea bastante extendida de que la argentinidad está asociada al exceso, al ego y a la exageración. Puede ser.
Pero la uruguayez actual parece haber desarrollado el defecto contrario: la mediocridad, y la sospecha permanente hacia quien intenta hacer algo diferente.
Nos encanta hablar de grandeza, pero desconfiamos de la ambición. Nos emocionan los rebeldes... hasta que aparecen.
A comienzos del siglo XX la uruguayez significaba autoestima, modernización, educación, reformas sociales, innovación y la convicción de que un país pequeño podía competir con cualquiera.
La uruguayez del siglo XXI esta más cómoda administrando limitaciones que construyendo grandeza. Y eso apareció alrededor de Bielsa.
Afuera, periodistas que jamás conectaron con él y transformaron cada diferencia en una guerra personal. Adentro, egos, códigos y tensiones que terminaron explotando públicamente con la conferencia de Luis Suárez.
Lo dije entonces y lo sostengo hoy. la conferencia debilitó a la selección. Y desde ese día nada volvió a ser igual.
Y Bielsa? También se equivocó mucho, demasiado para un obsesivo del fútbol. Yo le erré con Bielsa.
Pero y los jugadores?...
Valverde, uno de los mejores mediocampistas del mundo. Pero la cinta de capitán le queda grande.
Darwin tiene condiciones físicas extraordinarias y sigue sin transformarlas en dominio.
Ronald Araujo con pelo pintado y visa de turista.
Y más allá de Bentancur, cuesta encontrar futbolistas realmente decisivos, diferentes.
El éxito del 2010 y 2011, se logró con y gracias a una generación irrepetible, a mi entender muy mal aprovechada por el estilo de Tabarez.
Por eso hoy no me interesa demasiado discutir quién debería ser el próximo entrenador... el problema es bastante más profundo que un técnico. Es cultural. Es dirigencial. Es periodístico. Es futbolístico.
Y es de los jugadores...
Cuesta no ver una mala señal en una selección que tiene peluquero a la carta mientras hace meses que no encuentra fútbol, carácter ni identidad.
Se imaginan a Obdulio haciéndose Conrows, a Ruben Paz o Darío Pereira pintándose de azul las chapas, o a Paolo Montero teñido de rubio platinado?
No tengo problema con los tatuajes, los peinados o las redes sociales. Cada época tiene sus códigos, pero es inevitable que muchos se pregunten si las prioridades están donde deberían estar.
Uruguay lleva demasiado tiempo viviendo de su historia. Seguimos explicando quiénes fuimos, pero cuesta explicar quiénes somos.
Y mientras discutimos culpables, la corriente sigue haciendo su trabajo. Nos lleva río abajo. Cada vez más lejos de lo que nos hizo grandes como paìs (y no solo en el fútbol)... Con cada vez con menos gente dispuesta o preparada para remar hacia la orilla.
No tengo ganas de ver Uruguay - España. Ojalá se de el milagro... pero viendo lo de anoche, difícil pa´ sagitario.
El fútbol, los derechos televisivos y la INDDHH
Cuando fui Presidente de la Comisión Normalizadora de la AUF encontré algo que me costó creer: los derechos televisivos se habían adjudicado mediante llamado público una sola vez, y se los dieron a una empresa que ofreció 30 millones de dólares menos que el otro oferente: 50 contra 80.
En otra ocasión varios clubes votaron para que la AUF recibiera 3 millones por el patrocinio de la camiseta oficial, la celeste, cuando había una oferta de 23.
El interés del fútbol era sistemáticamente sacrificado.
Sugestivamente, muchos de los clubes que así votaban recibían adelantos de dinero y hacían negocios con quien tenía los derechos.
Una injerencia, a mi juicio, intolerable.
Esa empresa que tenía los derechos en forma monopólica era implacable. Cláusulas de igualación, de exclusividad, periodistas propios, cámaras que enfocaban a quien le parecía.
No permanecí ajeno a eso.
Cuando peleé por terminar con todo esto, un periodista de esa empresa me dedicaba largas diatribas diarias. Nunca me entrevistaron ni me enfocaron desde los medios de la misma.
Un año me tocó premiar a los campeones: en la transmisión aparecían los jugadores subiendo a recibir su medalla y, de repente, ya la tenían puesta. Me censuraban hasta premiando.
No me quejé.
Hoy, como Senador, un canal de televisión abierta y la señal de cable de la empresa jamás me han invitado a una entrevista, a diferencia de otros tres canales que me convocan en reiteradas ocasiones.
Algo de interés debe tener mi trabajo legislativo.
Es el precio que se paga por hacer las cosas de acuerdo a la conciencia.
Con el cambio de estatutos en AUF y el apoyo decidido de los jugadores, su gremio, ex seleccionados y tantos otros, eso cambió.
Hoy el fútbol uruguayo recibe 67 millones de dólares anuales en lugar de 15.
Una transformación que nadie regaló: la pelearon.
Sin embargo, resulta indignante lo que vemos hoy.
Ahora que la AUF hizo por primera vez en treinta años un llamado público y transparente, aparecen organismos del Estado a obstaculizar su accionar.
Primero la COPRODEC, veloz para meterse en cláusulas contractuales pero con años de mora para resolver si la abusiva cláusula de igualación de la empresa anterior tiene validez.
Rápida para unas cosas, no para otras.
Ahora se sumó la INDDHH.
Una institución con problemas gravísimos pendientes en el INAU, el INISA, las cárceles y personas en situación de calle, decide ocupar su tiempo en objetar la reglamentación de transmisiones de la AUF.
Una reglamentación que sigue los estándares de la propia FIFA, que prohíbe expresamente pancartas de contenido político, discriminatorio u ofensivo en sus estadios.
Es decir obliga a transmitir lo que pasa en las canchas y no los mensajes políticos o de violencia que algunos quieran pasar en la tribuna. Fiel al principio de que el deporte es de todos y no de algunos, menos de los violentos.
¿Habrá que enfocar también los mensajes comerciales no autorizados? ¿Y los carteles racistas o antisemitas? ¿La libertad de expresión obliga a una entidad privada a transmitir todo lo que ocurre en las tribunas de un estadio?
No existe esa obligación. Que lo haga el que quiera pero no la transmisión oficial.
Mostrar imágenes de violencia en tribunas tiene un efecto probado: incentiva a los violentos, que buscan esa visibilidad.
Los argumentos se caen solos.
Durante quince años, mientras unos pocos se enriquecían con derechos de televisión, ningún organismo del Estado dijo nada.
Ahora que se hizo bien, aparecen.
Me quedo con la tranquilidad de haber peleado contra lo que estaba mal y defendido al fútbol contra el fuerte.
Con la alegría de ver sentados hoy en el Comité Ejecutivo de la AUF a jugadores y la Organización del Fútbol del Interior, junto con el fútbol amateur y varios más.
Para que nunca más 50 sea más que 80, ni 3 más que 23 y no haya obligación de enfocar a los violentos en las tribunas.
Cuando alquilé mi piso,
dejé el wifi instalado a mi nombre.
No estaba en el contrato.
No lo cobro aparte.
Simplemente lo necesito para la alarma y la domótica.
Le di la clave el primer día por pura cortesía.
Hasta que me llama el inquilino.
—Oye, el wifi va muy lento.
No es la primera vez.
Quiero que me descuentes la parte del wifi del alquiler.
Le recuerdo lo que ya le dije al entrar:
—El wifi no está incluido en el precio.
Lo tienes como cortesía, no te lo estoy cobrando.
Suspira.
—Ya, pero yo teletrabajo y me perjudica.
Si me ofreces un piso con wifi y no va bien,
me lo tienes que compensar.
Entonces te das cuenta.
No es una cuestión de megas ni de fibra óptica.
Es la absoluta incapacidad de hacerse cargo de la propia vida.
Quieres que te arreglen la bombilla,
que te cambien el router,
que te solucionen el wifi,
que te pinten la pared
y, si puede ser, que te pidan perdón por cobrarte.
Si tu trabajo depende de una buena conexión,
te instalas la fibra que te dé la gana.
La pagas tú.
Inviertes en lo tuyo.
Esa misma actitud de exigencia crónica
es la que aplican a todo.
Por eso viven con el agua al cuello:
Esperando que el jefe, el gobierno o el dueño del piso les resuelvan la papeleta
mientras ellos no asumen ni el coste de su propio router.
El problema no es que la conexión vaya lenta.
El problema es que van por la vida
con mentalidad de mendigo
exigiendo trato de rey.
Casupá: la destrucción de 420 hectáreas de monte natural empeorará la calificación ambiental de Uruguay, que ocupa el lugar 151 del mundo en protección de biodiversidad y habitat natural. El ministro Ortuño tampoco tuvo respuestas sobre esto.
@tiagotassano_@fepreco Era un conversatorio, no un debate, pero fueron los estudiantes que se oponen a algunos aspectos de la ley, en particular la obligatoriedad, pero también aspectos operativos.
El tema es justamente discutir y hacer planteos para resolver el problema. Más allá si es con esta ley
Señor ministro Carlos Negro. Disculpe si lo molesto a la hora de su siesta sabatina pero esta madrugada 2 malandros le coparon la casa a mi madre de 90 años en el barrio Goes. Por casualidad. Ya tiene un plan para la inseguridad o nos dejamos matar así no lo hacemos trabajar?
🏢 Conversamos con estudiantes, académicos, usuarios y pacientes sobre el Sistema de Atención en Salud Pública hoy en actividad de la AEM.
🗣️ Muy rico y potente el intercambio con planteos de disenso y consenso, matices y aportes, todos bienvenidos para que el proyecto crezca pensando en el derecho al acceso oportuno y, con equidad territorial y social en la salud.
☑️ Ese es el camino.
@ankorinclan La Xerox saco el primer modelo comercial con iconos, ventanas y uso de mouse. (1981)
Mac fue la primera que tuvo exito comercial con eso (84).
Commodore sacó en el 85 el Workbench, superior en todo a la Mac y con multitask real.
Jobs conocía el trabajo de la Xerox, de ahí sacó.
"La Industria Farmacéutica De Uso Humano En Uruguay", informe del equipo técnico de la @camindus en la edición 1 de @RevistaOS_uy https://t.co/v3D6oqGlbX