no se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos.
quieren ser gente interesante pero no salen de casa, no se exponen a nuevas experiencias, no leen por el placer de habitar otros mundos mentales, no platican con la gente, no escuchan realmente, no ven cine, no cultivan un hobbie, no alimentan un mundo interior rico, no nada