-No dudó un segundo en tomar asiento junto a la chica. Vistas de frente, desde la perspectiva de otra persona eran...tan dispares, tan distintas la una de la otra, pero a la par tan únicas.
Luz y oscuridad, ying y yang...
Los azulados orbes de la rubia se fijaron
-Tu en cambio... Eres de las pocas que no, así que Enid ¿eh? Lindo nombre he de decir, combina contigo.
Y cerró el libro que tenía en la mano. Nada más para girarse y verle bien de frente.
-¿Te llamé la atención con algo? Siento curiosidad...
Por no decir oveja, porque...bueno...soy una loba, a fin de cuentas.
Si me acerqué a tí, fué básicamente porque me recuerdas a alguien, a alguien que conocí hace mucho tiempo. Una chica que siempre vestía de negro, aborrecía el color y el contacto humano...
Samantha...Samantha. Sí, me encanta tu nombre. ¡Tiene estilo, gancho!. Sin duda alguna calza a la perfección como tú.
Y debo reconocer que no esperaba esas palabras provenientes de un piquito de oro como el tuyo.
Vas a hierro conmigo...
-Dejó escapar una risilla nerviosa
Desviando la mirada presa de su rubor presente en sus rosadas mejillas.-
¡Oh!, soy imbécil, casi se me olvida. Enid, Enid Sinclair. Pero para tí, soy lo que quieras.
-Mano le ofrece, aunque ya se huele cómo acabará el saludo: En nada. No prejuzga, pero su intuición femenina
-De manera fugaz y casi automática cruzó sus brazos, formando una “X”. Acto seguido negó con la cabeza tan rápido que en cualquier momento la misma podría salir despedida.-
Nope...nope, nope, nope. Definitivamente no. Simplemente me has causado sensación, algo en mí
¿La habrá asustado? O ¿Esta nerviosa por algo? "Típico de mí" pensó. Inseguridades y el hecho de que no sería la primera persona a la que espanta.
-Hey ¿Pasa algo?
Nada más agregó luego de esa frase, pensó mal y no quería escalar la situación.
¿Oh?, ¿hablas de apuntarte a un bombardeo improvisado sobre la marcha?.
Claro...no es que tenga mejores planes que hacer, pero reconozco que se me da de culo improvisar.
Vaaaaya...problemas en el paraíso, entiendo.
Se podría decir que en eso somos como dos gotas de agua dentro de lo que cabe. Si bien sigo manteniendo contacto con ellos, no es que nuestro vínculo esté muy...¿afianzado?.
Cosas de ser una paria...
-Le ha devuelto el gesto, le ha mirado fijamente a los ojos.
Ha cerrado las manos, frotándose las palmas. Están sudadas, lo admite...está: NERVIOSA.
Le acaba de dar de lleno en su punto débil sin piedad alguna.
Si esto fuese un dibujo animado, sus ojos ya habrían tomado la forma
No sabía que su regalo de San Valentín llegó meses tarde.
Linda voz, linda carita. Le sorprende que se haya fijado en ella, eso no suele pasar todos los días.
No le devuelve el gesto al 100% pero la idea es la misma.
Sayuki...¿eres japo por algún casual?.
-Preguntó ladeando la cabeza a la par que encogía uno de sus hombros, casi como si diera por asimilado que ese fuese su nombre definitivo en lugar de un pseudónimo o mote.-
No importa. A mí también me gusta el tuyo, tiene estilo y gancho.
-Se limitó a encogerse de hombros, lejos de molestarse, aquello le pareció una verdad como un templo. Rodó los ojos con una sonrisa en sus labios, estirando la misma en una de sus comisuras.-
Estoy loca, me lo dicen muy a menudo, eso es cierto.
Pero...¿no es acaso mantenernos apegados a la locura lo que en verdad nos hace estar cuerdos?.
Porque yo la verdad, lo veo así.
-No dudó en acercarse, sacó una de las manos de los bolsillos de su beisbolera para darle una palmada al hombro.-
Enid Sinclair me llaman.
¡Gracias, graciassss!. Mi reflejo al espejo me lo suele decir todas las mañanas cuando me veo en él.
-Le ha hecho un corazoncito con las manos, mostrando una amplia sonrisa entre dientes.-